Por qué despertarte a media noche es peor que no dormir

Aunque te salgan ocho horas en la cuenta final, el sueño interrumpido es un tipo de insomnio que puede dañar tu salud 

Te despiertas a las tres, a las cinco y a las siete antes de levantarte definitivamente para ir a trabajar. Sumando los ratos que has ido durmiendo, te salen ocho horas y por eso crees que al menos has podido subsanar las interrupciones del sueño. Pero no. Arrastras el mosqueo, la mente nublada, algunos fallos de memoria... Exacto: el sueño interrumpido no es bueno para la salud y a veces incluso es peor que dormir poco. 

Dormir bien es indispensable para tener una buena salud y los problemas de sueño son más comunes y serios de lo que nos pensamos. Al despertarnos durante la noche, se rompen los tejidos oníricos y el ciclo normal del sueño. Si una fase del sueño se rompe, explica un artículo reciente de La Mente es Maravillosa, eso puede afectar al equilibrio del cerebro y a otros procesos metabólicos del organismo. 

Los despertares frecuentes, que afectan más a parejas que acaban de ser padres y a personas con turnos cambiantes en el trabajo, son una forma de insomnio. Si a lo largo de ocho horas nos despertamos varias veces, el sueño es menos saludable y reparador. Según un estudio de la Universidad John Hopkins en Baltimore, el sueño interrumpido puede ser más perjudicial que la falta de sueño. 

Las etapas del sueño se alteran cuando nuestro sueño se interrumpe durante la noche. El fenómeno imposibilita el avance desde la etapa NREM hasta la fase REM. Y ese fenómeno disminuye el número de ondas lentas en el cerebro. A menos ondas lentas en el cerebro, mayor riesgo de desánimo y depresión. En tres días seguidos con alteraciones del sueño, se podrían expresar ya algunos síntomas de este desánimo producido por los sueños interrumpidos. Si el problema se alarga en el tiempo, puede estar relacionado con fallos de memoria, según un estudio del Instituto de Neurociencia de los Países Bajos citado por La Mente es Maravillosa. Problemas de concentración y a la hora de tomar decisiones están también asociados al sueño interrumpido y a las migrañas. 

Para evitar el sueño interrumpido, se pueden seguir unos cuantos consejos. Eliminar el alcohol antes de dormir es uno de ellos. Es también recomendable que pasen al menos tres horas desde la última comida hasta la hora de irse a dormir. Un vaso pequeño de agua con un pequeña cantidad de sal marina antes de ir a dormir (a no ser que tengas la presión arterial alta) puede ayudar a reducir las ganas de ir a orinar si es ese el problema que te hace despertarte. Mantener la habitación a una temperatura de unos 20 grados ayuda a que no te despiertes por sobrecalentamiento del cuerpo. La terapia, la meditación y el mindfulness te pueden ayudar si lo que te hace despertarte es el estrés. Y, por último, no abusar de las pantallas antes de irte a dormir es importante para que mejore la calidad de tu sueño.