Cuatro superalimentos que nunca deberían faltar en tu cocina

Son buenos, son saludables y están sabrosos. Lo único que tienes que hacer es saber cómo combinarlos y te enseñamos cómo.

Hace ya unos cuantos añitos que el término 'superalimento' colonizó abruptamente los medios dedicados al mundo nutricional. De la noche a la mañana teníamos alimentos, ordinaria materia orgánica del montón, y superalimentos, unas auténticas divinidades de la cocina. ¿Pero qué son exactamente estos últimos? ¿Qué es eso tan especial que esconden? Pues en realidad no mucho: son alimentos 100% naturales que poseen gran concentración de nutrientes. En otras palabras: alimentos. En cierto modo, superalimentos es solo un modo de realzar la comida natural y saludable frente a los alimentos procesados y ultraprocesados.

Pero existe una manera mucho más correcta de emplear el término: hablar de superalimentos en relación al efecto que tienen ante determinada incidencia en la salud. En este sentido, la American Society for Nutrition realizó recientemente una conferencia sobre nutrición en la que se presentaron estudios sobre alimentos concretos y sus beneficios en la salud. Los resultados de aquellas investigaciones nos permiten hablar de un nuevo conjunto de cuatro superalimentos: el mango, la miel, la canela y la cúrcuma, cada uno de ellos por motivos diferentes. Pueden convertirse en grandes aliados contra algunos problemas de salud.

El mango, por ejemplo, tiene una excelente capacidad de reducir los niveles de glucosa en sangre. Eso, como podrás imaginar, es importantísimo por dos cuestiones. La primera de ellas es que unos niveles muy altos se relacionan con una mayor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares, daños en los nervios o daños en los vasos sanguíneos de la retinaentre otras cosas. La segunda es que solemos consumir unas cantidades excesivas de azúcar debido a los alimentos procesados. En este sentido, el mango, pese a poseer bastante azúcar, también está cargado de fibra. Mucho mejor postre que una napolitana.

La miel, por su parte, puede ayudarnos a combatir otro problema relativamente frecuente: la inflamación de los tejidos. En concreto, fueron varios investigadores de la Universidad de Nebraska-Lincoln quienes dieron con la clave de este fenómeno: la miel contiene unas nanopartículas que activan las enzimas del organismo encargadas de combatir la inflamación. Así, podemos confirmar que la miel es un superalimento cuando se trata de protegernos de este mecanismo. O, más concretamente, de la cronificación perniciosa del mismo, la cual puede provocar daños al ADN y motivar la aparición de diferentes tipos de cánceres.

Y nos quedan la canela y la cúrcuma. Lejos de ser un superalimento universal, cosa que, como hemos dicho, no tiene demasiado sentido, estas dos especies son superalimentos contra el colesterol. Esto no es cualquier cosa. Al fin y al cabo, y según la Sociedad Española de Cardiología, "el colesterol elevado es responsable del 60% de las enfermedades del corazón". Y, lo peor de todo, el 50,5% de la población adulta presenta valores de colesterol por encima de lo recomendado. Y sí, eres joven aún y crees estar totalmente a salvo del colesterol y sus consecuencias, pero nada como comenzar a cuidarse ya. Sin excusas ni dilaciones.