Te crees que eres joven pero quizá tu cuerpo ya sea todo un anciano

La ergometría mide tu edad fisiológica que, cuidado, si la has descuidado demasiado puede ser una causa de muerte prematura

A partir de según qué edad, a medida que tus resacas se vuelven más fuertes, haces ejercicio y te duele el cuerpo, subes a una montaña como plan cuqui y acabas con los pulmones fuera, te das cuenta de que ya no eres tan joven como pensabas. Normalmente te lo tomas en coña. “Ya no tengo edad para estas cosas”, “soy un viejoven”. Pero, sin embargo, no es un chiste.

Ya lo avisábamos en un artículo anterior, tu edad en el DNI no importa: la edad real es la que sientes, la emocional. Si tu cuerpo cree que tienes 50 años, actuará como tal. Según un estudio de la Universidad de Montpellier tu cuerpo reacciona a tu edad mental y que los viejóvenes tienen más posibilidades de ser ingresados en el hospital por algo que tu cuerpo a tu edad debería recuperarse con relativa facilidad y que, a la larga, puede derivar en demencias.

Pero no solo importa la edad emocional. También la edad fisiológica, aquella que tienes después de años de ejercicio (o falta de). “Puedes tener 50 años, pero si tienes la edad fisiológica de un treitañero, tienes 30 años. Al revés también se aplica: si tienes el estado de un cincuentón con treinta, esa es tu edad”, explica el fisiólogo Ulrik Wisløff a la revista Men’s Health.

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Así pues… ¿qué edad tiene tu cuerpo? ¿Cómo calculas si eres preocupantemente más viejo de lo que pensabas? Según un estudio que recoge el diario El Español, se mide con la ergometría, la “prueba de esfuerzo”, para evaluar el riesgo cardiovascular. “Los investigadores han bautizado a la fórmula como A-BEST. Se trata de una ecuación con tres factores: la capacidad para el ejercicio, o cuántos 'equivalentes metabólicos de tarea' (MET en sus siglas en inglés) posee el individuo; la respuesta cronotrópica, o cómo reacciona el corazón a la carga extra de esfuerzo; y finalmente, cómo el ritmo cardíaco se recupera al pasar al reposo”.

Al final, cada MET es una especie de “punto a gastar para la actividad física”. Para detectar cuál es tu edad, tienes que descubrir cuántos de estos METs tienes a tu disposición. Obviamente esto requiere de un profesional que te asesore (puedes consultarlo con entrenadores personales que puedan ayudarte), pero hay ejercicios que te ayudarán a mejorarlos aunque no sepas cuántos puntos tienes exactamente.

Salir a correr siempre va bien para mejorar tu edad fisiológica. Pero si estás apuntado a un gimnasio y no te gusta, por lo que lo acabas sustituyendo por la elíptica o la bici, es muy recomendable que añadas correr en tu rutina, lo más efectivo para este propósito, añade el artículo de Men’s Health. Pero, además, no solo basta el cardio, aunque muchos lo crean. “Aunque tu objetivo no sea ponerte musculadx, hacer solo cardio es insuficiente”. Por eso, recomienda siempre introducirse en el peso muerto. “Tienes que ganar fuerza para rejuvenecer tu cuerpo”. Ya sabes: empieza a hacer ejercicio (a poder ser, media hora diaria o sesiones más largas tres o cuatro veces a la semana) antes de que tu cuerpo te lleve más de diez años.