Así es la extraña adicción a beber agua que deberías conocer

Consumir demasiada puede provocar graves afecciones e incluso la muerte

La Organización Mundial de la Salud suele recomendar beber entre 1,5 litros y 2 litros de agua diariamente. Sin embargo, tú estás bebiendo incluso más de esa cantidad estos días. Las sucesivas olas de calor te tienen deshidratadx. Y está bien: la propia OMS considera que esa cifra debe adaptarse a las necesidades de cada persona en cada momento. No obstante, conviene prestar atención a los números. Si estás bebiendo más de ocho litros, puede que padezcas una adicción muy poco conocida llamada potomanía. La adicción a beber agua.

Ojito con la cantidad

Tal como indican desde Magnet, la potomanía se caracteriza por ser "una necesidad extrema de beber para calmar el ansia y obtener una sensación placentera". Hasta tal punto que las personas que la padecen pueden terminar consumiendo hasta 15 litros en un solo día. Una auténtica barbaridad. Y sabemos lo que estás pensando: "bueno, es agua, lo más natural y lo más fundamental para la vida, seguro que no pasa absolutamente nada". Pero la realidad es muy diferente. La potomanía puede poner en serio peligro la salud.

"Lo mínimo que te puede pasar entonces es que experimentes hiperhidratación, que los riñones no puedan trabajar en la excreción a tanta velocidad y que se diluya el nivel de sodio en sangre. ¿Síntomas? Desde insomnio, dolor de cabeza o náuseas hasta convulsiones o la muerte", explican desde este mismo medio. Nunca lo habrías dicho, pero beber una cantidad tan altísima de agua puede ser letal. Y no es una adicción desarrollada innatamente. Tiene mucho que ver con los mensajes que interiorizas. Pero muchísimo.

No te obsesiones

En concreto, con esos mensajes tan machacantes que te cuentan que beber mucha agua mejora el estado de la piel, aporta más energía y pone a punto tu organismo. A ver: tu cuerpo necesita agua, por supuesto, pero en unas cantidades lógicas. También necesita comida y no puedes comer 5.000 kilocalorías todos los días. Y también necesita descanso y no puedes dormir 14 horas todos los días. Simplemente no es saludable. Punto. Ante tanto discurso, la mejor estrategia es escuchar y comprender a tu propio cuerpo.

Tal y como señalan desde Magnet, "existen diferentes señales con las que podemos detectar la deshidratación: la sed (que aparece cuando la persona ya está un 1% deshidratada), los cambios de peso o el color de la orina (si es oscura el cuerpo está reteniendo agua y necesita más; si es siempre demasiado clara, se está ingiriendo más de la necesaria". A partir de esa información, podrás tomar las decisiones más adecuadas. Confiar en tus sensaciones físicas sin obsesionarte. Ni medio litro ni 8 litros al día. El equilibrio.