Cada día estamos más cerca de dejar atrás el cáncer

En diez años hemos pasado del 40% de supervivencia al 50%. Pero las malas noticias son que nuestros hábitos todavía son los principales causantes de esta enfermedad

Un diagnóstico de cáncer es una noticia que nadie quiere oír. Sin embargo, uno de cada dos pacientes de cáncer supera la enfermedad. En total, un 53%, un poco más de la mitad, según cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Además, el discurso del cáncer como sentencia de muerte ha quedado atrás y las cifras sobre recuperación tras detectarlo son cada vez más positivas: solo hace menos de diez años estaba a poco más del 40%.

“Los avances de medicina, con especial importancia de las llamadas terapias dirigidas o personalizadas (se dan en función de genes o mutaciones de la persona, lo que las hace más específicas) y los diagnósticos precoces han ayudado a mejorar las cifras”, explica a El País la presidenta del SEOM, Ruth Vera. Por supuesto, la constante investigación médica sobre sus causas y la prevención es otro de los pilares de estar, poco a poco, venciendo la batalla al cáncer (por ejemplo, a principios de año un estudio español ha desvelado cómo se forman las células iniciadoras de metástasis y su truco para propagarse, que puede combatirse).

Entre el 30% y 50% de los cánceres podrían evitarse si cambiásemos nuestros hábitos, según informa la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en una presentación que ha hecho con motivo de la celebración el 4 de febrero del día mundial de esta enfermedad. Es decir, aunque cada vez la esperanza de vida tras el diagnóstico es mayor, fumar, beber o lo que comemos nos están abocando a una enfermedad que podríamos evitar.

Para ponerlo en cifras: si todos dejásemos el tabaco, el número de diagnósticos de cáncer se reduciría un 30% (lo que supondría un ahorro de 5.700 millones de euros, la cifra que no se gasta la Seguridad Social en tratarlos). O, si no fumas pero sí que bebes cada vez que sales, una cifra que te alertará: el alcohol causa un 7% de los cánceres (y cuesta 1.300 millones tratarlo). No obstante, también hay causas que provocan cáncer como la contaminación de las ciudades para las que poco más podemos hacer más allá de manifestarnos. Aun así, eso no nos reduce responsabilidades, porque “desde la prevención podríamos evitar 55.000 muertes anuales”, explica Noema Paniagua, directora general de la AECC, en unas declaraciones que recoge El País.

Intentar cambiar nuestros estilos de vida no solo repercute en nuestra salud, también en nuestro bolsillo. Según revela la AECC, la enfermedad cuesta alrededor de 19.300 millones de euros al año al Estado (55%) y a las familias que lo padecen (45%). Porque sí, el tratamiento por vía pública lo paga el Estado, pero la familia tiene que hacerse cargo del transporte, comida, alojamiento y la pérdida de ingresos porque dejan sus trabajos, excedencias o reducción de jornada.

También difiere el tipo de cáncer en la mortalidad y el coste, por ejemplo. La clave está en la detección temprana. Como explica El Periódico, el cáncer de pulmón es el más peligroso y es el que “provoca el 20% de las muertes dado que se suele diagnosticar muy tarde”, y el más caro el hematológico con metástasis. En el otro extremo estarían el de mama y el de colon, que aunque son muy caros cuando se detectan tarde, tienen una tasa de detección muy temprana. Así que, en resumen, el cáncer sigue siendo un problema social, económico y médico grave. Pero cada vez hay más esperanza.