5 alternativas naturales a las cremas tradicionales que utilizas

La mentalidad está cambiando. Hace ya algunos años que una gran parte de la población ha empezado a preocuparse de verdad por lo que nos rodea, por lo que consumimos, lo que comemos y, en definitiva, por el cuidado del medio ambiente. Estamos evolucionando de una visión consumista a otra muy distinta que se preocupa porque la comida no lleve azúcares añadidos que no debería llevar , por alejar el aceite de palma lo máximo que podamos de estos cuerpos o porque los cosméticos y/o maquillajes que compramos tengan un mínimo de ética en su elaboración.

La mayoría de las veces, por no decir siempre, es complicado y tirando a caro intentar que todo lo que compramos sea cruelty-free (que no testen en animales). Por suerte, cada vez hay más alternativas en el mercado que nos pueden ayudar a conseguir este objetivo. Solo hay que mirar algunas de las etiquetas de los productos con ingredientes imposibles de descifrar para darnos cuenta de que no sabemos lo que estamos utilizando. Cambiarlo esto no es tan complicado: utilizando productos que sean naturales y/o ecológicos. También es importante que, si no se cumplen los otros dos requisitos, la marca o empresa tenga responsabilidad social corporativa (RSC), es decir, que parte de sus beneficios vayan destinados a obras o campañas sociales.

Según la consultoría Reputation Institute, en mayo de 2017 el mayor inversor del mundo —Larry Fink, CEO de BlackRock— llamaba la atención sobre este tema a más de 500 empresas en las que invierte. Fink lo tiene claro: hay que darle mayor importancia a la sostenibilidad y a los activos intangibles de las compañías (bienestar de los empleados, su contribución a la sociedad, respeto por el medio ambiente y la transparencia, entre otros). Son estos los que a día de hoy marcan la reputación de las empresas y las acciones poco sostenibles son las que tienen un efecto negativo en su reputación.

Por todo ello, y para que os pongáis las pilas a la hora de exigir un mínimo a los productos que compramos, os mostramos algunas alternativas a cosméticos 'tradicionales' que cumplen alguna o todas de las tres premisas anteriorescruelty-free, ingredientes naturales y/o RSC. Porque creemos que un mundo mejor y más responsable es posible. Apunta:

1. APIVITA

APIVITA está, sin duda, en nuestro TOP 5 de marcas favoritas. Es una compañía procedente de Grecia y eso se ve reflejado en los ingredientes que incorporan en sus productos. Los fundadores, dos jóvenes farmacéuticos, se inspiraron en la forma de vida las abejas domésticas y la importante biodiversidad de la naturaleza griega para enfocarlo en la salud, la belleza y el bienestar. Así crearon su primera cosmética natural, utilizando productos de la apicultura y extractos de hierbas. Digamos que, desde sus inicios, APIVITA se ha mantenido fiel a sus valores y a su misión de promover un estilo de vida natural. Sus objetivos no son solo financieros, sino también medioambientales.

Entre todos los productos que ofrecen, podríamos destacar su 'artículo estrella': Aqua Vita, una crema hidratante que puedes encontrar tanto para pieles mixtas-grasas como para pieles normales-secas. En ella, APIVITA ha sustituido el agua por una infusión de té de montaña griego gracias a su potente acción antioxidante. ¿Lo mejor? Posee un 98% de ingredientes naturales, tiene el certificado de cultivo orgánico y está libre de parabenos, siliconas y demás ingredientes altamente nocivos para la piel.

2. Bara Cosmetics

Bara Cosmetics es una empresa española formada por un grupo de personas que decidieron traer y desarrollar la marca Lush en nuestro país hace ya 14 años. Este equipo, al no compartir el camino que la empresa inglesa estaba tomando, dejó Lush y decidió unir fuerzas con una farmacéutica interesada en los ingredientes naturales y sus propiedades.

Pese a la sencillez de sus packaging, en Bara Cosmetics informan en cada uno de ellos de todos los componentes con el que está elaborado el producto, además del tanto por ciento de ingredientes naturales. Y no solo eso, la compañía es cruelty-free, no añade sulfatos, siliconas, parabenos, ni aceite de palma a ninguno de sus productos. Para redondear, tienen una iniciativa que te enamorará: si una vez terminados los productos devuelves los envases, ellos mismos se encargan de reciclarlos o reutilizarlos.

¿Su producto estrella? Zero, una crema hidratante facial para pieles grasas o con acné que tiene un 99,1% de ingredientes naturales entre los que se encuentran: árbol de té, papaya, infusión de regaliz y romero, aceite de jojoba y de pepita de uva, aceite esencial de lavanda, entre otros. Su nombre se debe a una idea de la bloguera de belleza Eilean Circle, quien haciendo referencia a 'cero grasas' en la piel decidió bautizarla como 'Zero' en honor a la canción de Smashing Pumpkins.

3. Kiehl's

Las boticas de la vieja Europa fueron la inspiración para crear esta farmacia en el East Village de Nueva York en 1851. Desde estos inicios, Kiehl's siempre ha tenido un fuerte compromiso social y su filosofía de 'dar' a los más necesitados siempre está presente en la creación de sus productos, cuyos beneficios de venta se destinan íntegramente a contribuir con causas benéficas. Es el caso de las labores de trabajo para detener el contagio del SIDA entre la población joven del mundo, el cáncer infantil o su lucha por la preservación medioambiental.

Hemos escogido como producto estrella el sérum Midnight Recovery Concentrate por ser uno de los más completos que poseen. Es un reparador nocturno con el que prometen "levantarte con una piel radiante y regenerada". Aunque, aviso a navegantes, si no os gustan los cosméticos con olores fuertes no es para vosotros. Este olor se debe a sus ingredientes principales: aceite esencial de lavanda y escualeno (aceite hidrantante a base de aceituna), aceites esenciales de rosa mosqueta y cilantro.

4. Fridda Dorsch

Fridda Dorsch es un laboratorio familiar con una importante responsabilidad social y medioambiental. Su fundadora, la doctora Ana Fridda Dorsch, ha sido considerada como una pionera en la industria de la cosmética. Una mujer que se enfrentó a las barreras impuestas de la época y se lanzó a crear una empresa. En el año 2000, la doctora Fridda Dorsch le pasó el testigo a sus hijas: Coral, Sonia e Isabel, quienes han sabido seguir con la filosofía y la ética de la marca creada por su madre.

Acaban de lanzar un producto hidratante bastante atractivo, sobre todo en lo que a ingredientes se refiere: Sérum Booster. 1.250.000 células madre de azafrán, ácido hialurónico y vitamina C estabilizada (esto quiere decir que no se oxida). Con este sérum, prometen mantener la piel sana regulando el PH. Además, siguiendo la filosofía de la farmacéutica, el producto está libre de conservantes, alérgenos, parabenos, siliconas, aceites y perfumes.

5. The Body Shop

Quizá esta sea la marca más conocida de todas las que componen esta lista, sin embargo, su filosofía, labor social y preocupación por la preservación del medio ambiente pueden ser muy desconocidas para muchos. The Body Shop es una de las empresas que más apuestan por el cuidado del entorno y los ya nombrados activos intangibles: su fundación ‘The Body Shop Foundation’ vio la luz en 1990, recogieron cuatro millones de firmas contra la experimentación animal y, además, se convirtió en la primera empresa cosmética internacional en ser reconocida con el ‘Estándar de Cosméticos Humanitarios’, sin olvidar que es una marca 100% vegetariana.

Entre las acciones medioambientales que llevan a cabo se encuentran: suministrar energías renovables (o sin huella de carbono) al 100% de sus tiendas, reducir la huella ambiental cada vez que las remodelan o disminuir en un 10% el gasto energético de las mismas. Intentan, además, garantizar que el 70% de sus envases no contienen combustibles fósiles.

En cuanto a las labores sociales, The Body Shop lleva años ayudando a que 40.000 personas en riesgo de exclusión social tengan trabajo alrededor de todo el mundo, sin olvidar su programa de comercio justo que este mismo año celebraba su 30 cumpleaños: “El comercio comunitario es el corazón de nuestro negocio, hemos obtenido nuestros ingredientes de productores expertos en todo el mundo y enriqueciendo comunidades económicamente vulnerables. Para 2020 duplicaremos nuestros número de ingredientes de Comercio Justo de 19 a 40”, expresan desde la compañía.