4 rutinas para dejar de sentir que estás constantemente cansadx

Has dormido lo suficiente, incluso a veces duermes la siesta, y aún así sientes que tienes el cuerpo pesado y el sueño muy acumulado

Ha llegado. Comenzamos a entrar, poco a poco, en la etapa de las navidades: regalos que comprar, recados que hacer o viajes que realizar. Juntarse con la familia o con los amigos, organizar qué fiesta haréis o qué vais a cenar. A veces apetece, desde luego que sí, pero otras parece que todo es cuesta arriba. Esta es una de las épocas en las que es normal que el cansancio aumente. Aunque, para ti, es extraño ya que estás durmiendo las mismas horas de siempre e incluso tomando siestas. Y es que no tiene que ver con esto, es importante saber diferenciar entre el cansancio y la somnolencia. El primero es una falta de energía, motivación y concentración y el segundo es una especie de lucha para mantenerse despiertx.

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La diferencia entre estos dos comportamientos es una de las primeras cosas a tener en cuenta para poder hacer un cambio en tu rutina. La somnolencia puede estar causada por un trastorno del sueño o por no dormir lo suficiente, mientras que el cansancio puede ser generado por estrés, dolores, anemia o diferentes problemas hormonales. Para este segundo caso existen algunas rutinas a tener en cuenta.

No más capítulos

Ya sabemos que parece que media hora o 40 minutos más no van a resolver tu cansancio. Aunque no lo creas, permanecer viendo un capítulo más podría hacerte sentir cansancio durante 16 horas al día siguiente. Si aprovechas esa media hora para ir a tumbarte en la cama aunque no tengas sueño es posible que las próximas 16 horas sean más positivasDarse 30 minutos adicionales en la cama durante cinco noches a la semana, puede marcar una diferencia significativa. Prueba a insertar esta rutina y ver si es cierto que hay cambios.

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Qué hacer (y no) antes de dormir

Hay que evitar el alcohol, la nicotina, la cafeína y otros estimulantes antes de acostarse y no comer comidas abundantes a modo de cena. Estas rutinas se suman a la de las pantallas como la de la televisión o el móvil, ya que usarlos hasta el último instante antes de dormirse hace que la melatonina, la hormona que regula el sueño, no consiga su cometido. Esto sucede por la llamada luz azul, la emitida por estos aparatos. Otra cosa importante: el orden. Si tu habitación o tu casa están en constante caos es posible que tu cansancio aumente, aunque no lo creas el orden genera tranquilidad. Prueba a mantener tu entorno arreglado y empezarás a notar los cambios. Otra buena rutina durante el día es hacer ejercicio, el deporte reduce el estrés, lo cual ayuda a descansar mejor.

El móvil como despertador, no

Los teléfonos que suenan o se encienden durante la noche son una amenaza para el sueño. Todos nos despertamos algunas veces y eso es completamente normal. Nos despertamos, revisamos nuestro entorno y volvemos a dormir. Lo que no es positivo es levantarse y coger el teléfono como primera opción. Esto hace que el cerebro se active y no pueda volver a descansar. Además es más sano tener un despertador que no sea el móvil, la constante conexión con este dispositivo genera cansancio a la larga.

Proteínas siempre

Comer proteínas con la comida y con la merienda ayudará a mantener el azúcar en la sangre. Si en cada comida insertas proteína evitarás la caída de energía repentina. Además este tipo de alimento contiene hierro, un refuerzo para las personas que tengan anemia. Comidas como carne, pescado, huevos, semillas, nueces o legumbres son una opción genial.

Si cambias algunos puntos de tu día a día es posible que mejores, si los juntas todo seguramente podrás volver a recuperar tu energía y tu motivación. No te alarmes tampoco, es una época en la que el estrés aumenta y, por tanto, el cansancio también.