Los mercadillos de solteros chinos donde los padres le compran pareja a sus hijos

En China tu padre podría estar ahora mismo regalándote a la familia de un solteros desesperado

Centenares de padres ponen un paraguas que utilizan de paradita para vender el producto: sus hijos. Los anuncian con mensajes como “nació en 1989, vive en Pekín, es empresario y tiene un piso en propiedad. Sacó una media de 8’5 en la universidad. Mide 1’75 metros, pesa 75 kg. Ni fuma ni bebe”, una descripción que detalla todos esos valores supuestamente atractivos con los que atraer a sus futuros suegros. Están en uno de los mercados de solteros de China, donde los padres negocian citas a ciegas para sus hijos como si fuera wallapop o un mercadillo de segunda mano

Como si tus padres usasen Tinder para encontrarte pareja

Los padres se pasean entre las paraditas, buscando alguien interesante con quien juntar a sus hijos solteros. Mientras miran el producto de los tenderetes, van leyendo las descripciones y negociando, intentando convencer de que "compren" a sus hijos. Si los orígenes étnicos, sociales y geográficos o su patrimonio y capacidad adquisitiva no les gustan, se van a otro tenderete a ver el siguiente candidato. “Me han dicho que mi sobrino cobra poco, 700 dólares al mes, y buscan alguien que cobre el doble”, aseguraba una madre indignada a la cadena británica BBC.

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 Para acabar de convencer a los indecisos e inclinar la balanza a su favor, algunos sacan fotografías de su móvil y enseñan el rostro de sus hijos. “Es guapo, ¿verdad?”, dicen. Si al final hay match, se intercambian los teléfonos para seguir con este trueque marital y que sus hijos puedan concertar una cita a ciegas. Muchos padres recopilan decenas de teléfonos y al final del día seleccionan el candidato más prometedor. Una dedicación de horas para encontrar a la pareja social y económicamente perfecta.

"Vengo cada vez que puedo, es el mercado de contactos más grande que encontramos en Shanghái. Quiero ayudar a mi hija", explicaba a en un reportaje de la agencia Efe, Shen Xiaping, la madre de una hija soltera de 30 años. Así se pasan los padres horas y días esperando encontrar al nuero o nuera ideales, pero no siempre sus hijos lo saben. Para muchísimos padres es su obligación lograr que sus hijos se casen antes de los 30, así que van al mercado a espaldas de sus hijos “por su bien”. Y todo, en gran parte, por la tóxica concepción que se tiene en la China más tradicional de la soltería.

Ser soltero y hombre en China

Según asegura la BBC en un documental, en China existe la obligación social de que los jóvenes hayan encontrado una pareja estable a los 30, orientados ya a formar una familia. “El no estar casado en China ha sido visto tradicionalmente como una anormalidad y un estigma”, relataba la periodista de Efe, Paula Escalada Medrano. “En la cultura china, respetar a los padres es la cualidad más importante. Y no casarse es el mayor signo de falta de respeto”, denunciaba una joven china en el impactante documental Marriage Market Takeover.

La soltería en China tiene mucho de histórico: por culpa de la política del hijo único (las familias urbanas solo podían tener un hijo para evitar la superpoblación), que fue eliminada oficialmente en 2015, hay una gran desigualdad entre hombres y mujeres. Como era más beneficioso tener un hijo hombre en una sociedad patriarcal, recurrían al aborto selectivo para deshacerse de las mujeres.

Una boda china tradicional de estilo 'Ming' | hanfulove

Los efectos del hijo único se seguirán viviendo durante décadas. Según Associated Press, en China todavía hay 30 millones más de hombres solteros que de mujeres. Y por eso, tantísimos padres desesperados van al mercado para encontrar una cita a ciegas para su hijo y que no se quede “deshonrosamente soltero”. “Los padres se enfrentan a grandes críticas sociales si su hija o hijo no se casan, de modo que están ansiosos porque tengan citas a ciegas y se casen antes de llegar a 30”, detallaba Melinda Hu, una soltera china de 32 años, a la BBC.

No ser capaz de encontrar una mujer supone una vergüenza para los hombres solteros. Así, como detalla el mismo artículo, “para evitar preguntas curiosas de padres inquisitivos, algunos incluso recurren a la contratación de novias falsas”. Es decir, mujeres que cobran por horas para fingir que son tu pareja.

Ser soltera y mujer en China

Pero en el mercado de solteros también hay mujeres solteras. Es otro de los grandes estigmas que se viven en torno a la soltería, ya que aquellas de más de 27 años son consideradas, literalmente, “mujeres sobrantes” porque no han logrado su objetivo vital: formar una familia. “En China creen que una mujer sin casarse está incompleta”, se lamentaba una joven de Shanghái en el documental Marriage Market Takeover.

En esta sociedad patriarcal se intuye que la mujer debe tener un rol exclusivamente familiar, así que según los estándares más tradicionales querer quedarse soltera hasta que aparezca el amor verdadero o para centrarse en el trabajo está mal visto. Como se muestra en el documental, muchísimos padres creen que no ver a su hija casada es casi tan malo como un ataque al corazón y que decidir permanecer solteras mientras aparece el amor verdadero es un ataque directo a sus familiares.

Un país con cada vez más solteros

Aun así, como se apuntaba en el reportaje de Efe, en las ciudades se está apartando esta moral del matrimonio como única salida y los ambientes más jóvenes y urbanos aceptan con más naturalidad la soltería: “los solteros en el país pasaron de ser el 6 % de la población en el año 1990 al 15 % en el 2016, unos 200 millones de personas. Entre otros factores, el aumento de la soltería está viniendo de la mano de la emancipación de la mujer.[…] Según un artículo publicado por el diario local Shanghái Daily, el 36 % de las solteras en China no están buscando un marido”. Como pasa en muchísimos otros países, la moral tradicional se está perdiendo para dar lugar a un presente más moderno, urbano y feminista.

Another Believer

Así, muchísimos padres no lo saben, pero el frío que están pasando entre las fotos de sus hijos es en vano. Están tomando una decisión que ellos ya han tomado hace tiempo: no casarse. Esto despierta todavía muchos conflictos y deja clara la brecha generacional entre jóvenes y ancianos. El matrimonio ya no es solo algo de obligado cumplimiento para mantener la estructura básica de la familia. Ahora también es por amor y por voluntad propia.