Descubrirme a través del eneagrama me hizo tener un orgasmo emocional

El eneagrama es una herramienta de autoconocimiento que te permite ver tu lado oscuro y tu luz

Si te preguntan qué sonido tiene un orgasmo, probablemente respondas ‘ah, ah’, ‘sí, sí’ o ‘me corro, me corro’. Pero los orgasmos de los que te vamos a hablar aquí tienen números del 1 al 9 y probablemente palabrotas, algo tipo: “Hostia, un 6, soy un puto 6, no me jodas”. Esta frase la pronunció David Tabliega cuando empezó a indagar en una herramienta de autoconocimiento llamada eneagrama y se dio cuenta de cuál era la pared contra la que llevaba toda la vida dándose cabezazos. Se sintió tan identificado que experimentó una especie de orgasmo emocional y a partir de ahí su vida cambió por completo.

“Fue entender prácticamente toda mi vida. Entendí por qué había elegido determinados trabajos, amistades, parejas y cómo me había relacionado conmigo mismo. La verdad es que fue tremendo y me ayudó muchísimo”, nos explica este madrileño de 42 años sobre el momento en el que descubrió cuál de los tipos de personalidad que expone el eneagrama era el suyo. Le sucedió cuando leyó “desconfiado, inseguro, miedoso, preocupado, indeciso, pesimista, cobarde, ansioso” y el resto de la descripción del número 6 en el libro Encantado de conocerme de Borja Vilaseca.

Este escritor, emprendedor, conferenciante de 38 años se ha convertido en un referente del autoconocimiento a través del eneagrama y lo difunde en libros, decenas de vídeos en youtube, artículos, cursos y conferencias. Sin embargo, hace no tantos años, Borja había estado exactamente igual de perdido que David. “Yo era una persona súper rígida y arrogante. El coaching, la espiritualidad y todo esto me parecía una chorrada. Estaba enfadado con la vida, la felicidad me parecía como un insulto”, describe Borja a su ‘yo’ de 24 años antes de descubrir que toda esta visión y las gafas con las que miraba el mundo estaban perfectamente recogidas por el eneatipo 1, el del perfeccionista para quien nunca nada es suficientemente bueno, especialmente él mismo.

Así hasta nueve modelos mentales –eneatipos– que describen, a grandes rasgos, la naturaleza humana y que, por supuesto, se combinan entre sí, porque todos tenemos de todo, pero lo fascinante es que al leerlos con calma siempre hay uno, el dominante, que te abofetea en la cara. Lo que viene a decir y que tanto cuesta asumir es que lo que me hace sufrir no es mi padre, mi pareja o mi jefa, sino mis propios demonios y la forma en la que tengo yo de interpretar mi relación con los demás y con el mundo. Esto, que parece muy sencillo, puede producir muchísima indignación cuando se escucha por primera vez y quienes siguen a Borja Vilaseca lo saben.

El primer contacto con el eneagrama

“Al principio lo rechacé totalmente pensaba que a ‘este señor se le ha ido la pinza’ mezclando unos números con un símbolo rarísimo que parecía brujería”, nos cuenta el mismo David que más arriba decía que le había cambiado la vida. “Estuve mucho tiempo sin profundizar en ello porque me parecía como el horóscopo”, añade este eneatipo 6 y, como es una duda común, aprovechamos para preguntarle al experto.

A David Tabliega le cambió la vida descubrir su eneatipo y la forma en la que ha actuado toda su vida. | Archivo personal

Código Nuevo: ¿Qué utilidad práctica tiene esta herramienta?

Borja Vilaseca: El eneagrama es un enorme compromiso con el desarrollo personal porque te das cuenta de que hay una parte de ti que solo tú puedes transformar. Los demás son como son, pero no tienes que poner el foco en ellos sino en ti.

CN: Y, cuando te miras de verdad a ti mismo, ¿qué encuentras?

BV: Por un lado está la esencia, que es nuestra verdadera identidad, ahí está nuestro propósito, talento, inteligencia, felicidad y sabiduría innata. Pero desde el día en que nacemos, el bebé humano no tiene consciencia, no tiene capacidad de ser autosuficiente, entonces busca fuera y se va desarrollando un mecanismo de defensa para sobrevivir emocionalmente al que llamamos ego, que en latín quiere decir ‘yo’.

CN: Pero, ¿qué tiene de malo vivir a través de un mecanismo de defensa?

BV: Pues que si aparece un asesino o un león, gracias al ego nos podremos defender, atacar o huir, pero en general el ego nos quita paz, felicidad, serenidad, amor… para eso tenemos que estar en el Ser.

Toda una vida en el ego

La primera vez que muchas personas toman conciencia de ese Ser es cuando escuchan las características de los eneatipos. De repente llega uno que parece que esté hablando de ti y te das cuenta de que, si lo que está describiendo es el ego, tú llevas toda tu vida identificadísimo con tu él y no tenías ni pajolera idea de que se podía vivir de otra manera.

 

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Nacho Mühlenberg es otro de los que sintió uno de estos orgasmos emocionales cuando se reconoció en el número 7 del eneagrama. El lado oscuro de este eneatipo podría parecer menos oscuro que el de otros, porque su descripción en el libro Encantado de conocerme empieza diciendo: “Suele sonreír y entusiasmar a los demás con su alegre forma de ser”, pero Nacho sabe que no es tan maravilloso como parece. “Mi gran problema era que constantemente vivía en el futuro y nunca podía disfrutar del presente. Siempre quería tener la agenda llena de cosas que hacer, ver, etc.”, explica este argentino de 32 años residente en Barcelona desde la adolescencia, que tras leer un poco sobre el eneagrama decidió hacer un curso para profundizar.

Abrazar el dolor

“Descubrí que el 7 busca el placer constante, el entretenimiento y se queda siempre en la superficialidad para evitar el dolor”, relata Nacho y dice que tras esta revelación, el hecho de sentir dolor dejó de darle tanto miedo: “Cuando empezaba a estar mal, en lugar de intentar distraerme, me dediqué a sentir ese dolor y eso, extrañamente, me trajo paz”.

CN: ¿Entonces qué nos pasa a todos que no estamos corriendo detrás de esa paz interior?

BV: La mayoría de las personas, y lo sé por experiencia propia, tienen muchísimo miedo al cambio. De ahí que se engañen a sí mismas, mirando hacia otro lado y perdiéndose en todas las distracciones y entretenimientos que el mundo les ofrece. Al principio es demasiado doloroso darte cuenta de que no te quieres, no te valoras, te sientes imperfecto, te sientes menos, eres dependiente. Es TERRORÍFICO —"eso ponlo con mayúsculas", nos pide el experto— mirarnos a nosotros mismos y ver nuestro propio lado oscuro.

CN: De ahí el rechazo visceral de algunas personas.

Exacto, muchos demonizan el eneagrama con prejuicios sin conocerlo porque no quieren mirarse hacia dentro. Y, a veces, aunque lo conozcan se hacen trampas en el solitario porque, sentir la herida, que es condición sine qua non para experimentar el orgasmo emocional, es muy doloroso y hay gente que no está preparada. No ha sufrido lo suficiente, y todo esto lo sé por experiencia personal.

Tal vez esta sea una de las claves del éxito de Borja Vilaseca y la razón por la que conecta con tantas personas, que no se presenta a sí mismo como un gurú iluminado. Es un tío ‘normal’ —si nos podemos utilizar este concepto tan abstracto— que un día tocó fondo, se hartó de sí mismo y emprendió un camino de autoconocimiento que ahora comparte con todo aquel que quiera escuchar.

Montse Vela fue a uno de sus cursos de eneagrama de fin de semana y salió de él una persona diferente. “Sentía a todo el mundo más cercano, tenía muchas ganas de conocer a la gente. Es difícil de entender si no has experimentado algo así”, recuerda esta barcelonesa de 43 años. El eneatipo con el que se identifica Montse es el número 2 y, bajo el título ‘El ayudador’, describe a las personas que se dedican a los demás olvidándose de sí mismas.

“El eneagrama me ha ayudado mucho en la relación con mi madre. Ambas somos eneatipo 2 y chocamos mucho por que tenemos mucho orgullo”, cuenta Montse y ahora, como es consciente de ello, ya no reacciona de forma automática como lo hacía antes, ahora intenta trabajar la humildad y los resultados han sido clarísimos.

Montse Valero hizo un curso de eneagrama y salió de ahí transformada. | Archivo personal

Uno de los regalos que te da esta herramienta es la autonomía. Si no estás satisfecho con tu vida pero no te ves compartiendo tus problemas con un desconocido, el eneagrama te permite hacerlo tú contigo mismo. “Desconfía del gurú, del psicólogo, del coach o de quien sea que te ponga un número. Porque solo tú sabes cuál es la motivación profunda que te mueve a ser como eres y a hacer lo que haces en base al dolor de tu herida. Eso es muy íntimo”, explica Borja Vilaseca que imparte cursos, tanto presenciales como online a los que acude la gente por diferentes razones.

“Está desde el neófito que identifica su número en el curso hasta personas que ya se conocen y se han trabajado pero quieren incorporarlo a nivel profesional, como terapeutas, coach, guionistas, educadores, líderes, médicos, etc.”, cuenta Borja que ya ha hecho más de 200 cursos presenciales y desde que comenzó ha visto cambiar la percepción de esta herramienta de autoconocimiento. “Yo sigo siendo el primer sorprendido de que a grandes rasgos la clave tanto, pero es que cualquier persona que se haya tomado en serio el eneagrama lo puede comprobar”, y ese es uno de los lemas que más repite Borja: “no te creas nada de lo que te digo, verifícalo”.