‘Wakaresaseya’, los agentes secretos japoneses que acaban con tu relación por dinero

En la mayoría de los casos son parejas que están casadas que no tienen argumentos de peso para poder llegar a una separación, estos hombres se encargarán de darte los motivos para ello

La chispa se ha apagado, no hay magia, no hay ilusión. La rutina ha absorbido vuestras vidas y cuando miras a tu pareja no se te iluminan los ojos como te pasaba antes. Pero esto no solo te pasa a ti, también notas como la otra parte no aguanta esta situación sumamente anodina. Lo que pasa es que tú eres más consciente de que es imposible arreglar lo que ya está roto y te das cuenta que la única solución viable es la ruptura. El final, se acabó, ha terminado, cortar, chao. Pero claro, ¿cómo se lo dices?¿qué vas a argumentar? 

Esto, por lo general, tiene dos posibles soluciones: o haces lo posible por salvar la relación o cortas como lo has pensado, sin motivos aparentes más allá de que ya no está esa magia que tan importante os parecía para seguir juntxs. Si escoges la segunda opción sabes que no será bonito, habrá escenas dramáticas, dolor, decepción, la pena de no haber podido mantener la relación y las innumerables idas y venidas que tiene una ruptura. Vaya, que es un momento malo que muchas personas desearían evitar. En Japón pueden hacerlo, pueden evitarse eso gracias a los agentes llamados Wakaresaseya.

Si crees que tus argumentos no son lo suficientemente fuertes o importantes como para romper tu relación sin dramas llamas a estos agentes, los contratas y ellos sabotearán la relación hasta que consigas tener motivos de peso para llegar a un corte por lo sano. En un reportaje de la BBC se explica que “Japón cuenta con una industria de agentes secretos que sirven como herramienta para justificar un divorcio o romper relaciones extramatrimoniales sin que la otra persona lo sospeche. Una de sus tareas más comunes consiste en que el agente, supongamos contratado por el marido, entablaría una relación sentimental y extramatrimonial con la esposa tras haber estudiado a su sujeto mediante la información presentada por su pareja”.

Después de un tiempo no muy largo el marido tendría pruebas de peso recopiladas por el agente para justificar una ruptura. Como explican desde Xataka, uno de los casos más célebres de esta industria sucedió en 2010, “un Wakaresaseya llamado Takeshi Kuwabara inició una relación ficticia con Rie Isohata, a petición de su esposo. Kuwabara era un actor consumado, como el resto de sus compañeros. Creó un personaje a la medida de Isohata, moldeado en torno a sus gustos y preferencias. El objetivo era seducirla, hacerle caer en la tentación para que su marido pudiera justificar la separación, pero ambos se enamoraron”. Decidieron huir para continuar con su amor y en un momento de honestidad Kuwabara le reveló toda la verdad. Al ella saberlo intentó huir y él con el intento de detenerla acabó matándola

Este caso hizo que saliera a la luz toda la red de agentes japoneses que existían, así que las empresas que actualmente continúan deben seguir la legislación al pie de la letra. Esto les hace a los agentes tener una licencia y tampoco se les permite a las empresas tener publicidad online. Aunque esto sea así no es difícil encontrar servicios por Internet. Eso sí, es necesario saber que una intervención más o menos rápida y sencilla de estos agentes puede costar mínimo 3.000 euros. Y si lo que quieres es que sea más currado y completo, se puede subir hasta los 150.000 euros. Quizás, bueno seguro, lo mejor sea hacerse con la comunicación de nuestro lado, dialogar, conversar y entender tanto cómo nos sentimos y cómo podría sentirse o se siente la otra persona.

CN