Cómo volver a tener relaciones después de una ruptura sin sentirte culpable

Después de una relación larga volver a la vida activa es complicado pero hay formas de enfrentarse  a ello

El tiempo que pasas con una misma persona deja una marca en ti y, por tanto, en tus experiencias sexuales. Las relaciones nunca son iguales, de cada una se puede aprender algo diferente. Cuando pasas por una ruptura de mucho tiempo y te planteas volver a tener una vida activa (por ejemplo, conocer nuevx candidatxs para pasar el rato) puede ser complicado, porque es posible que salgan a la luz sentimientos que no querías volver a sentir. Además, existe el miedo de volver a enamorarse y de no saber cómo gestionar las emociones o el contacto físico.

En este último punto, en ocasiones, tener sexo después de una larga relación puede ser casi como volver a perder la virginidad. Por ello, aquí comentamos algunas pautas a tener en cuenta para que no sea complicado controlar los nervios y alejar las dudas. El componente mecánico del sexo (vaya, lo que hay que hacer) se conoce y no se olvida. Es el cómo lo que puede cambiar, sobre todo al tratarse de otra persona.

Adiós recuerdos

Imagina que has comenzado a quedar con alguien y pasáis a la fase de tener relaciones sexuales. Os lo estáis pasando genial y en mitad de la sesión te aparece como una imagen fija una sensación o un recuerdo de tu ex pareja. No pasa nada. Es normal. Sobre todo después de relaciones largas. Esto sucede por falta de concentración. Así que focaliza nuevamente en lo que estás (que es el presente lo que importa y no el pasado) y verás que todo eso, poco a poco, se irá alejando y un día ya no te pasará.

Expectativas

Ahora que has vuelto a estar disponible puede ser que hayas imaginado qué tal te irá. Tendrás ganas de tener encuentros de película y que vuelva no solo la ilusión sino también la diversión. Es necesario que no pongas las expectativas muy altas para no llevarte un chasco. Intenta ser realista, es imprescindible.

Definir tus gustos y probar

Quizás en tu antigua relación había algunas cosas que no pudiste probar y que te gustaría haber probado. En esta ocasión recuerda algunas de ellas y, cuando tengas confianza con la persona, trata de llevarlas a cabo. Además, vuelve a indagar en tus fantasías, deseos o gustos porque, estando en una relación, adquieres una dinámica común y lo más personal puede pasar a segundo plano.

Protección siempre

En las relaciones, a veces, se suele tener una dinámica de protección adquirido por ambas personas. Cuando llega la soltería empiezas a dejarlas de lado pero no las olvides. Ahí fuera hay muchas personas y muchas prácticas diferentes. Casi la misma cantidad de enfermedades de transmisión sexual, no lo olvides. Hay otra cosa que puede ser fundamental: hacerte un análisis de sangre. Así ya sabes que estás bien y puedes ir con más confianza al encuentro sexual.

Buenas elecciones

Cuando vuelves a la vida amorosa activa quizás no te importe mucho con quién vas a estar pero es esencial tomar buenas decisiones. No es que haya que elegir por una cosa u otra, sino que debes tener en cuenta todo lo anterior e intentar estar con una persona que te de buena vibración, con quien te puedas sentir cómodx y no se tenga una relación hostil o de enfrentamiento. Debes poder compartir este encuentro y comunicar lo que sientes en cualquier momento.

Hay quienes prefieren tener una relación sexual (al salir de una relación) con alguna persona conocida, de esas que se quedaron en el tintero y que no pudiste probar porque ya tenías compromiso con tu anterior pareja. Ahora estás libre y puedes intentar reconectar con esas 'espinitas clavadas'. Tómate tu tiempo y, sobre todo, disfruta. La soltería no está mal, aunque al principio parece que se acaba el mundo.