Vengarse de una infidelidad con otra no es buena idea

Tal vez hayas pensado en vengarte de una infidelidad con otra, pero te explicamos por qué no hacerlo y cuál es la mejor alternativa

Puede que lo hayas hecho alguna vez, pero lo que es casi seguro es que no te funcionó para arreglar las cosas como esperabas. Si tu pareja te traicionó, no es buena idea vengarte de ella con una infidelidad y te explicamos el porqué. 

Generalmente, una infidelidad parte de un impulso irracional y si te vengas cometiendo otra infidelidad, es muy probable que estés dejándote llevar por otro impulso para vengarte. Esto sería como echar gasolina al fuego y, lejos de resolver la situación, la puede abocar al caos y al sufrimiento exagerado, tal y como apunta el digital de psicología y relaciones La Mente es Maravillosa

La venganza es una forma de curar el dolor sufrido infringiendo un dolor similar a una persona, pero rara vez funciona. La infidelidad, en cambio, puede surgir por deseo o atracción hacia otras personas, por un enamoramiento, para intentar reforzar la autoestima o para buscar nuevas sensaciones, además, también y en algunas ocasiones, por venganza. 

Además de infringir el mismo daño a la otra persona, esperamos erróneamente que con la venganza se dé cuenta de lo que ha hecho mal y se produzca por tanto un arrepentimiento. Con la venganza, además, se busca recuperar la dignidad dañada por la infidelidad primera, creemos que de esta manera nos sentiremos mejor.

Pero las consecuencias, apunta La Mente es Maravillosa, no tienen nada que ver. Es probable que esa infidelidad por venganza derive en arrepentimiento y, por tanto, dañe directamente a la persona que lo cometa. Puede que sea la forma de echar al traste las opciones que teníais de salvar la relación y es también muy complicado recuperar la confianza en una relación en la que los dos integrantes han sido infieles.

Un trabajo de investigación de la Universidad de Montana citado por La Mente es Maravillosa apunta a que la mayoría de encuestados que fueron infieles por venganza sentían remordimientos y ansiedad después de hacerlo. La alternativa a la venganza es la honestidad, hablar de nuestros sentimientos a la pareja y, en el caso lícito de que no podamos perdonar lo que ha hecho, al menos intentemos entender sus motivos. Y si no, siempre puedes optar por ponerte el vestido de la venganza en un acto público, como hizo en su día Lady Di y luego han emulado otras famosas.