Vale, os gustáis pero NO hace falta que os escribáis cada día

Cuando conectas con una persona y empezáis a estar muy unidxs crees que es indispensable hablar a cada rato pero te darás cuenta que no es tan importante como piensas

Para estar dentro de una relación sana hace falta que tu vida, tus rutinas y tu mundo interior también estén en calma. Cuando ese tipo de relación llega a tu vida es porque todo esto que hemos nombrado está en el punto correcto, todo en orden. Si tienes tus propios intereses, tus propias actividades, tu tiempo para estar contigo mismx o con tus amigxs, no tendrás excesivo tiempo para estar pegadx al móvil enviándole mensajes a tu pareja o a esa persona con la que estás empezando una relación.

La necesidad de estar constantemente en contacto o la necesidad de que esa persona te escriba todo el tiempo tiene un origen: la desconfianza. Porque, seamos clarxs, ¿quién quiere estar con alguien que no tiene nada más que hacer en todo el día que enviarte mensajes empalagosos? Eso solo demostraría que su entorno o sus propios intereses no están presentes en su vida y que, además, le genera ansiedad no saber de ti.

Si esto es lo que te ocurre a ti, si te genera inseguridad o ansiedad no saber de esa persona, debes revaluar tu vida e intentar encontrar el origen. Hay algunas fuentes de donde puede nacer esto: muy baja autoestima en la cual solamente la validación externa de tu pareja (o de cualquier otra persona porque esto también pasa cuando tus amigxs no te escriben) hace que te sientas bien contigo mismx y que, por tanto, sigas siendo una buena persona aunque convivas con esa desconfianza.

En el momento en el que detectas que es la desconfianza lo que te hace estar desesperadamente aferradx al teléfono y a los mensajes debes hacerte una pregunta: ¿ha hecho algo esa persona para merecer esta desconfianza? ¿O es que esta falta de confianza nace de tu inseguridad? Nadie tiene por qué decirte dónde está, con quién está o qué está haciendo. Es un momento privado y si esa persona quiere compartir esa información contigo es justamente por eso: porque quiere, porque es su decisión y no porque debería hacerlo.

Si has enviado un mensaje preguntando dónde está o qué planes tiene esa persona y no has recibido respuesta te podemos dar una ayuda: esa persona puede estar ocupada, no tener el móvil cerca, está llamando a alguien por teléfono, está en la ducha y un larguísimo etcétera de motivos que no son lo primero que se te pasa por la cabeza. Y otra cosa: si necesitas inmediatamente una respuesta porque estás preocupadx, también puedes llamar. Hemos perdido esa naturalidad de hacer una llamada telefónica y a veces estaría bien retomarla.

Otra de las cosas que puede suceder y que atacan tu confianza es ver a esa persona en línea o conectada y que no te respondan, o más aún, que hayan visto tu mensaje y no respondan. Vamos por partes. En primer lugar deberías dejar de acechar si están o no en línea y en segundo lugar es muy posible que estés haciendo otra cosa que no pueden frenar para enviarte una respuesta. Esto pasa regularmente si estáis en una relación. Si se trata de una persona con la que estás empezando a coquetear y vais a quedar para tener una cita y no responde, lo siento, pero a lo mejor no quiere quedar y no están madurx emocionalmente como para darte un ‘no’ por respuesta.

Además, no debes tomar como algo personal que no te respondan de inmediato. Sí, puede ser útil preguntarle a alguien cómo va su día, pero no es un texto crucial que requiera una respuesta. Relájate y vuelve a vivir tu genial vida.

Algo que también es importante es dejar de intentar tener conversaciones significativas a través de mensajes de texto. Sabemos que la gente utiliza los móviles para esas conversaciones que parece no ser posible hablar en persona, pero no debes tener miedo de tener una conversación seria cara a cara, hay mucha información que se puede obtener en una mirada o en un gesto. Además el tono se pierde en los mensajes, lo cual muchas veces nos lleva a situaciones de malentendidos. Aprende a hablar con esa persona en directo y dale valor a tu vida personal, a tu tiempo personal y entiende que la otra persona también debe hacerlo y esto no significa que no te quiera.

CN