Las dos únicas razones reales por las que las parejas rompen su relación

La satisfacción en una relación no es el motivo más común para no marcharse, pero se relaciona directamente con el segundo

Los tentáculos de la ciencia llegan a todos los rincones de la existencia, incluida las relaciones románticas. El problema es que estas relaciones son lo suficientemente complejas como para volver locxs a lxs científicxs. Demasiadas dudas sin resolver. Una muy importante: ¿qué hace que te quedes en una relación o que la dejes para marcharte a otra cosa? Laura Machia, de la Universidad de Syracuse, y Brian Ogolsky, de la Universidad de Urbana-Champaign, han realizado recientemente una investigación destinada a esclarecerlo. Es así como han descubierto que de 14.000 posibles razones expuestas por los participantes, solo dos importan.

Por un lado, los atributos positivos de la relación. Esta es una cuestión subjetiva dado que unas personas se pueden sentir satisfechas en unas condiciones y otras no. Por otro lado, la disponibilidad de una pareja mejor ahí afuera. Suena terrible, ¿verdad? Pero, según la Teoría de la Interdependencia de estas investigadoras, tal como detalla en un artículo para Psychology Today la especialista en ciencias psicológicas Susan Krauss, "la razón más frecuente para contemplar una ruptura es la disponibilidad de una pareja alternativa". Esto implica que es un factor aún más importante que los atributos positivos de una relación.

Y eso es un plot twist increíble. Seguramente lleves toda tu vida pensando que bastaba con una relación muy sólida y bonita para que tu pareja no saliera huyendo con otra persona en un momento dado. Pero no es así. En palabras de Krauss, "no es suficiente mirar dentro de la pareja para averiguar por qué una persona decide quedarse o no", sino que "también es importante considerar cuáles podrían ser los resultados esperados en otras relaciones". Hasta tal punto que, "si se presenta una alternativa atractiva, es posible que decidas que es hora de irte, pero sin esa alternativa, te habrías quedado". Es algo duro de admitir.

Lo es porque puede romper tu autoconcepto. En cierto modo, y según estas investigaciones, siempre estás abiertx a otras alternativas, por muy comprometidx que asegures estar con tu pareja. Y, sobre todo, porque implica que ocurre exactamente lo mismo con ella. Se queda si la relación es buena y se va si aparece otra persona "mejor" en el horizonte. Son dos líneas independientes. Tanto que pueden marcharse aunque haya una relación increíble para estar con otrx y pueden quedarse aunque la relación sea una mierda absoluta si no existen alternativas interesantes. Nuestro amor opera en dos dimensiones.

¿Dónde queda el romanticismo en este comportamiento utilitarista? No importa. Porque las cosas son como son y más vale asimilarlo. En cualquier caso, quedarse en una mala relación aguardando una mejor opción como un leopardo en la sabana resulta bastante triste. Asimismo, marcharse de una buena relación por ese picorcillo de curiosidad es una jugada estratégicamente mediocre. Por eso Machia y Ogolsky recomiendan la reflexión: analizar los atributos positivos de la pareja y darles el valor que se merece. Puede que tus motivos para quedarte o irte operen en dos dimensiones ajenas, pero eres lo suficientemente inteligente para ponerlos en una misma balanza.