Las parejas LAT tienen el tipo de relación más sano

Construir una relación sin dramas no es sencillo, hay fórmulas para que salgan bien, una de ellas es la que se ciñe al término en inglés Living Apart Together, aquí te explicamos de qué se trata

Cuando tienes una relación sentimental con alguien, en algún punto, si las cosas van bien y os queréis muchísimo, podéis plantearos los siguientes niveles que se supone que tienen todas las parejas. Uno de ellos y, podríamos decir uno de los más importantes, es el irse a vivir juntxs. Plantearse esto y llevarlo a cabo es todo un reto. No es lo mismo compartir una rutina, cada unx con su vida y su casa, que hacerlo en un mismo espacio de convivencia. Aprender a convivir es necesario si en algún momento os planteáis construir una familia pero también esta convivencia puede ser la base de nuevos conflictos. Nos han enseñado que esta serie de pasos son los que siempre hemos de llevar a cabo pero las parejas LAT (Living Apart Together, en inglés) demuestran que es posible mantener una relación sana sin el paso de convivir en un mismo hogar.

El difícil acceso a la vivienda, los sueldos bajos  o el grado de compromiso son algunos de los temas que se ponen sobre la mesa para estas parejas que tienen una relación sólida e íntima pero que se han planteado seguir viviendo por separado como método para hacer frente a estas carencias y, a su vez, para que la relación permanezca fuerte. Esporádicamente son parejas que comparten tiempo juntxs en un mismo espacio y van alternando entre la casa de unx o de otrx. Asimismo, según cada relación, organizan fines de semana o vacaciones en un mismo lugar y, de esta manera, van probando poco a poco cómo sería una convivencia en conjunto.

Libertad emocional

Este tipo de relación ha sido (y es aún) un modelo bastante invisible pero, al contrario del modelo tradicional de pareja, son relaciones que se basan en la libertad individual, emocional e íntima: se mantiene siempre un compromiso fiel a pesar de no compartir vivienda y mudarse juntxs es algo que no se plantea. En un modelo tradicional de pareja esto no es así: ya se presupone, desde el comienzo, que con el paso del tiempo vendrá la convivencia como paso para afianzar más la relación y otorgarle mayor seriedad y compromiso. Hay parejas que, incluso con hijxs, aún mantienen esta distancia entre hogares para poder preservar esa intimidad. Es algo, desde luego, difícil de plantear dentro de lo que siempre nos han enseñado.

Actualmente todas las relaciones y todos los modelos que hemos seguido desde siempre están en constante cambio. Ahora tardamos más en comenzar una relación seria, buscamos sanar nuestras heridas antes de lanzarnos al abismo del amor y el compromiso. Valoramos la distancia, valoramos el tiempo en soledad, hablamos abiertamente de salud mental, aprendemos a mostrarnos vulnerables… Las parejas LAT comparten la intimidad a la vez que disfrutan de su propia autonomía. A veces, cuando empezamos una relación, todo nuestro mundo se enfoca a ello y vamos perdiendo factores personales que, al final, son los que han hecho que la otra persona se enamore de nosotrxs y viceversa. Este tipo de relación puede ser, sin duda alguna, un modelo de futuro para quien así lo elija.