¿Tú relación se ha vuelto sosa y rutinaria? Esto es lo que puedes hacer para cambiarla

 El aburrimiento crea un bucle negativo del que puede ser difícil salir

Durante los primeros compases de una relación, tu organismo se encuentra inundado de dopamina, la hormona de la expectación y de lo inesperado, según la definen los científicos Daniel Z. Lieberman y Michael E. Long en un ensayo titulado precisamente Dopamina. Poco a poco, conforme conoces más a esa persona, los placeres se vuelven predecibles. Sabes qué cara pondrá. Sabes con qué se reirá. Sabes que contestará. Sabes que hará en la cama. Esto conduce a una bajada de la dopamina y, en consecuencia, a una pérdida de la motivación. Y si no sabes afrontarla bien, probablemente tu relación termine convirtiéndose en una relación sosa.

Esa es la conclusión de una investigación llevada a cabo por las psicólogas Cheryl Harasymchuk, Emily Impett, Atara Lonn y Amy Muise. Al parecer, y como resume el psicólogo social Brian Collisson en una publicación para Psychology Today, "los resultados del estudio mostraron que cuanto más aburridas se sentían las parejas, con menos frecuencia realizaban actividades emocionantes juntos". En otras palabras: en tu relación se produce un bucle de retroalimentación. Puede ser positivo o puede ser negativo. La buena noticia, si es de esta última clase, es que tenéis soluciones a vuestro alcance. No se trata de un bucle indestructible.

Rompe con la rutina

"Solo porque las parejas aburridas tienden a plantear menos citas divertidas y emocionantes no significa que sean incapaces de hacerlo. A menudo, solo se necesita un poco de trabajo y creatividad para reavivar una vida de citas estimulantes", apunta este especialista. Piénsalo: los bucles de retroalimentación siguen una inercia. Por lo tanto, el remedio al aburrimiento en el que está embarrada tu relación es un golpecito que modifique la inercia. Tan pronto como os forcéis a hacer cosas menos rutinarias, se encenderá la pasión de nuevo, lo que conducirá a mayor satisfacción y por tanto a más planes poco rutinarios. Está en vosotrxs cambiar el flow.

Pero centrémonos en ti. ¿Qué puedes hacer tú concretamente para superar esta situación? Muy sencillo: ponerte en el lugar de tu pareja. Eso es clave. Como recuerda Collisson, "la idea de una persona de una cita divertida puede no ser tan divertida para la otra persona". Así que ponte en su piel, piensa qué podría motivarle mucho y diseña un plan que le mole mucho y del que tú puedas participar también. Prueba algo nuevo. En palabras del experto, "las últimas investigaciones en psicología sugieren que puede dar sus frutos a largo plazo". Y esto no es una carrera de sprints. Es una carrera de fondo. Las relaciones se cuidan hoy por hoy y mañana.

Haz pequeños esfuerzos

Por supuesto, esto no consiste en amoldarte a los deseos de la otra persona. Tu relación no sobrevivirá si hacéis en todo momento cosas que a ti no te motivan tanto solo porque a tu pareja sí. O al menos no será una relación que te haga feliz. Sin embargo, está claro que limitar los planes a cosas que sabéis que os gustan a los dos, y que suele ser ver Netflix y poco más, es un lastre. De vez en cuando uno de los dos tiene que hacer un pequeño esfuerzo y salirse del guion. Hoy por él o ella. Mañana por ti. Y no te agobies: a todas las parejas les pasa. En menor o mayor medida. A tu relación no le pasa necesariamente nada malo. Solo requiere un empujoncito.