Por qué ‘tomártelo con calma’ no es buena idea si estás buscando pareja

La moda de ir del rollo ‘chill’ durante una cita podría tener un efecto devastador en las expectativas de tu potencial pareja

Aunque no tuviera Tinder, Aristóteles lo tenía muy clarito: la virtud está en el punto medio. Y puede que hayan pasado más de dos milenios pero este principio filosófico continúa siendo válido a la hora de ligar y, sobre todo, de encontrar pareja. Igual de chungo resulta ir por la vida desesperadx por encontrar pareja, en plan “necesito desesperadamente algo de amor en mi corazón forever with you”, como tomarse la vida en plan ser de luz y dejar que el Multiverso conspire para atraer un alma pura a tu vida. Ya sabes, esa gente que en una cita te dice: “no busco nada, solo quiero fluir y ver dónde me lleva el destino”. Entonces, ¿para qué vienes a una cita? ¿acaso es una excusa para no dejar ver que eres vulnerable? ¿tienes miedo al compromiso?

Al menos esa es la conclusión que se extrae en el artículo de Elite Daily en el que la coach emocional, Diana Dorell, explica por qué la moda de ir del rollo ‘chill’ durante una cita podría tener un efecto devastador en las expectativas de tu potencial pareja. “Hay demasiado miedo a parecer demasiado desesperadx a la hora de expresar nuestros sentimientos. Por eso hay personas que optan por mantenerse demasiado pasivas durante las citas (…) eso puede contribuir a crear un ambiente cómodo pero presentarse con una actitud de ‘me da igual lo que pase’ también puede contribuir a que vuestra cita acabe fracasando, explica Dorell.

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A continuación, analizamos los tres principales argumentos de la coach para que le pongas un poquito más de intención a tus citas antes de que acaben siendo un monólogo sobre lo poco que te importa que lo vuestro acabe en algo más. Es decir, en un completo desastre.

1. Deja claro lo que realmente andas buscando

Tanto si tienes un interés real en la persona como si no, lo importante es mandarle señales claras de por donde va la cosa. Al fin y al cabo, si no tomas la iniciativa para expresar qué quieres tener con la otra persona corres el riesgo de que sea el otrx quien lo haga por ti. Además, la otra persona podría percibir que no eres capaz de defender tus ideas y opiniones y con ello infravalorarte. “Cuando te relajas demasiado quedas a merced de las circunstancias o de la otra persona. Para evitarlo deberías hacerte responsable de la experiencia en la que estás participando”, señala la experta.

2. Exige que se te trate de la manera que mereces

Esta se deriva directamente de la primera. Si tienes miedo de decir lo que piensas y defender tu criterio sobre diferentes temas, es muy probable que dejes pasar actitudes de la otra persona que podrían ser muy negativas para ti en el futuro. “Pregúntate si por mostrarte tranquilx y poco críticx estás aceptando conductas que podrían ser señales de aviso como, por ejemplo, llegar tarde a la cita sin dar explicaciones”, apunta Dorell. Si la respuesta es sí, es muy probable que debas cambiar tu actitud u optar por otra persona que sí respete tus mínimos en una relación.

3. Cúrratelo un poco si quieres que funcione

Por último, dar la sensación de no querer esforzarte por impulsar una relación y dejar que sea la otra persona la que tome toda la iniciativa puede provocarle muchísima frustración. Y lo peor es que, en las relaciones, la frustración siempre tiende a crecer. “No decir lo que se busca o no tener expectativas saludables provoca un sentimiento de frustración en la potencial pareja que irá creciendo a medida que la relación se consolide”, concluye la coach

Al final, la clave para encontrar el equilibrio entre mostrarse desesperadx y excesivamente pasota es abandonar el ‘personaje’ con el que te presentas a una cita y ser tú mismx de manera activa. O lo que es lo mismo: ser honestx y proactivx a la hora de expresar tus necesidades y expectativas. Solamente con una actitud correcta podrás sentar las bases para una relación sólida y de confianza.