Señales de alarma si sospechas que estás en una relación tóxica

Sin vínculos igualitarios es imposible llegar a lo que buscamos todxs, aunque algunos referentes de siempre nos enseñaran lo contario: el amor sano

Si has estado en una relación tóxica tenemos algo que decirte: no te machaques, ya que es una movida, lamentablemente, muy habitual, y una muestra de ello es que el mundo de la música está plagado de referencias sobre ello. Como olvidar la canción ‘Chantaje’ de Shakira (“Tú eres puro chantaje. Siempre es a tu manera. Yo te quiero, aunque no quiera”), la mítica ‘Tóxic’ de la queridísima Britney Spears señalando a alguien por ser súper tóxicx, pero reconociéndole que sentía adicción casi incontrolable o el hit de Pereza ‘Como lo tienes tú’ poniendo sobre la mesa algunas de las grandes contradicciones típicas de estos vínculos nocivos: “Un día quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mí”.

Podríamos seguir aportando más canciones, películas, series o libros sobre este tipo de relaciones que rara vez traen algo bueno. Pero ya basta. Es momento de quererte más a ti mismx, de evitar volver a encontrarte con esta clase de gente capaz de arrancarte la personalidad, los sueños o la autoestima, y para ello el psicólogo estadounidense Jeffrey Bernstein ha compartido en Psychology Today los que considera que son los tres principales signos de una pareja tóxica.

1. El desprecio

Ese comportamiento fatal que él o ella puede manifestar de diferentes formas: ya sea burlándose de ti, criticándote en público o yendo de superior. En definitiva, comportándose como una mala persona que parece que sobreviva chupando tu alma o energía, a pesar de que le quieres con todas tus fuerzas y eres, justamente, la persona que menos merece este trato.

2. Negatividad

El exceso de energía negativa puede convertir toda relación en algo terrible, y eso es se puede identificar cuando cualquier cambio positivo se esfuma en poco tiempo o terminas tus días emocionalmente abatidx. No dejes que nadie pague sus mierdas contigo. Todxs cargamos con nuestras mochilas y si compartimos nuestro tiempo con otros, es para hacernos la vida más bonita, no lo contrario.

3. Descuidar la relación 

Si sientes que su falta de comunicación te despierta malestar, te priva de afecto físico, pero al mismo tiempo se queja de que estás demasiado demandante o se niega a acudir a una terapia de pareja para arreglar vuestras diferencias, seguramente te está descuidando. Algo más que intolerable porque sin un mínimo de responsabilidad afectiva, no hay vínculos igualitarios ni aquello que todxs tratamos de encontrar, aunque algunos referentes nos enseñaran lo contrario: el amor sano.

El primer paso para sortear este tipo parejas, equivalentes a la relación que tendrían un puma apuntando con una pistola a un humano que cocina una pizza casera, es identificar sus principales signos. Pero hay que ir más allá si aún estás atrapadx en la espiral de la toxicidad. Según el equipo de psicólogos mexicano R&A Psicólogos, es necesario hacer algunos cambios reales: acaba con el autoengaño y aléjate de una vez de él o ella, invierte tu tiempo en autoconocerte, en hacer cosas que te hagan bien o en reconectar con hobbies o amistades perdidas durante la relación; recuerda que no eres el único culpable de la toxicidad por mucho que el otro diga lo contrario o despréndete del miedo de no encontrar a otra persona que te quiera.

No hay motivos para temer. Porque, al final, si haces balance de vuestro historial amoroso, este te ha traído más malestar que bienestar, por lo que no será difícil encontrar a alguien que destaque más por lo segundo. Es lo mínimo que te mereces.