Qué es una relación liana y por qué es una muy mala idea

La frase de ‘un clavo saca a otro clavo’ es falsa: no lo sacará, hará que incluso el anterior se quede aún más en profundidad de lo que estaba, hay que darse un tiempo para volver al ruedo

Llevas tres años de bonita relación sentimental. De repente, llega la ruptura. Por tu parte o por la suya. Cuando eres la persona a la que dejan puede que el dolor sea mayor, llega entonces esa fase de duelo en la que, al principio, niegas lo sucedido. No te lo crees, te preguntas cómo es posible que haya ocurrido, qué has hecho mal. Los días pesan y no es fácil volver a estar bien del todo. Haces planes de todo tipo para mantenerte distraídx y no caer en el bucle de los recuerdos (porque, además, solo recuerdas lo bueno). En esa rutina de planes y actividades nuevas conoces a alguien que te hace tilín. Emocionalmente no estás disponible, si te fijaras en tu interior todo está hecho un caos. Pero ante el miedo a la soledad decides empezar una relación con esta persona nueva, todo ello bajo la famosa frase “un clavo saca a otro clavo”. A esto se le conoce como relaciones liana.

“Llamamos relaciones liana a las parejas que vamos encadenando sin dejar espacio para el duelo tras las rupturas. Saltamos de una persona a otra casi a la desesperada haciendo del amor un circuito de reciclaje, dando forma a relaciones de usar y tirar que van dejando huella en nuestro interior”, así lo explican desde La Mente es Maravillosa. Cuando no te das el espacio para procesar cada una de las experiencias que vives, será medianamente fácil acabar en relaciones que no sean buenas o, mejor dicho, enlazar fracaso tras fracaso. Cada una de las relaciones que tienes a lo largo de la vida, sean sentimentales o no, aparecen para enseñarte algo pero no será posible aprenderlo si no te das el tiempo necesario para ver qué tenían que ofrecerte y cómo puedes mejorar para todas las siguientes que vengan.

Es bastante normal que existan este tipo de vínculos, se trata de una costumbre que tienen las personas con miedo a la soledad. La sensación de vacío o de pérdida es muy fuerte y si no has sido capaz de trabajar el tiempo contigo mismx o el amor propio, será sencillo que busques refugio en otros brazos. Ahora bien, seguramente si has pasado por una ruptura, te habrá llegado a los oídos la frase de que sí o sí tienes que estar solo o sola y la pregunta es ¿cuánto tiempo? ¿Cuál es el tiempo determinado que necesitamos? No hay una respuesta correcta para ello pero lo que es cierto es que iniciar una nueva relación sentimental para menguar el dolor no es la respuesta. Estas relaciones liana ponen a una de las personas como el “bálsamo cura penas”, con lo cual hay un desequilibrio que, a la larga, no será positivo.

“Las relaciones liana se constituyen con la idea de borrar el recuerdo de una persona. Encadenamos un vínculo tras otro para disolver el dolor que alguien nos dejó en el pasado y que no hemos superado”, explican desde la misma web. En muchos casos este tipo de forma de actuar tiene ciertas similitudes con el comportamiento de una persona adicta: vamos en busca de esa dopamina que nos da la fase del enamoramiento y el coqueteo. En algunos casos sirve como forma de hacer más llevadero el dolor pero si caemos en iniciar algo nuevo y profundo es posible que volvamos a repetir lo sucedido en el pasado y no hayamos extraído el aprendizaje necesario.

No podemos olvidar que cuando esa fase principal del enamoramiento baja o llega a un punto de estabilidad, digamos, normal, será posible que ese vacío vuelva a aparecer. Y volverá a hacerlo porque aún no está sanado, porque aún no se ha curado del todo ese dolor. Las relaciones liana, en muy pocas ocasiones, conforman un vida sentimental feliz y completa. No solo no hay que caer en ellas por unx mismx, también tenemos que tener en cuenta que nadie se merece ser la tirita de otrx. Si quieres volver a tener una relación bonita y, sobre todo, sana deberás darte un tiempo. Cada persona tiene el suyo, con el paso de las semanas y los meses, irás descubriendo qué es lo que necesitas y qué has aprendido en todo ese camino.