Cómo puedes saber si estás atrapado dentro de una relación

Hay muchos comportamientos y emociones que pueden hacerte dudar pero también hay claves que puedes detectar para saber si te está ocurriendo esto

Las relaciones en las que estamos a lo largo de nuestra vida pueden ser muy fructíferas, aunque en algún punto acaben en ruptura, seguramente habremos aprendido algo que nos servirá para otras relaciones que estén por llegar. Ahora bien, aunque nos llevemos un aprendizaje hay relaciones que fallan y esto sucede porque no siempre sabemos qué hay que hacer y porque no siempre podemos (ni somos) del todo racionales. Es más, elegimos usando nuestro instinto y siguiendo nuestras emociones, es por ello que a veces no vemos que es posible que algo salga mal. Los fallos o la incapacidad de detectar qué sucede nos pueden hacer permanecer en relaciones que no nos hacen bien, nos llevan a estar atrapadxs y a no ser felices pero ¿cómo podemos darnos cuenta de esto?

Hay muchas cosas que debemos tener en cuenta a la hora de entrar en una relación y son más que simplemente hacer una buena elección. Como es normal en todas las relaciones, podemos pasar por altibajos y conflictos, los problemas comienzan cuando estos inconvenientes parecen no poder superarse. Las relaciones saludables son de entrega y recibimiento, donde hay un equilibrio equitativo, si sientes soledad o si sientes que estarías mejor estando solx, seguramente tu relación no esté yendo bien o no es adecuada para ti. Desde Psychology Today enumeran una lista de emociones o situaciones que te podrían mostrar que estás atrapadx y que la relación no es la adecuada.

1. Si te sientes infeliz y con cansancio de la relación.

2. Si estás más contentx cuando estás lejos.

3. Si sientes que la otra persona realmente no te escucha.

4. Si sientes que no tienes libertad o voz.

5. Si durante todo tu tiempo estás preocupándote por la relación.

6. Si no sientes que te valoran o que te dan el cariño que mereces.

7. Si no tienes tiempo para tus amigxs, familiares o para ti mismx.

No es que tengan que suceder todos estos puntos pero si hay alguno que te suena, probablemente no estés en una relación sana. A medida que pasa el tiempo es necesario evaluar la relación, ver qué comportamientos existen y sobre todo escucharte y ver cómo te sientes. Cuando detectamos que estamos mal lo peor es mantenerse en ese punto sin actuar, porque pasas a ‘soportar’ la relación. Las parejas son un vínculo de intercambio y no un peso con el que hay que cargar. Se trata de estar con una persona que te da lo que deseas y lo que te mereces, que te acompaña, que te escucha, que te apoya y que, además de todo lo que te aporta, es una persona divertida con la que puedes hacer planes y desconectar.

Cuando por fin detectas que no estás en una relación buena para ti puede haber un inconveniente bastante preocupante: sentir que eres incapaz de dejar a esa persona. Es ahí cuando comienzas a estar atrapadx. Esto puede ocurrir porque puedes sentir que lo has dado todo y quieres quedarte para que no fracase pero hay cosas que no pueden forzarse. Piensa en el tiempo y en el esfuerzo y no trates de convencerte a ti mismx ni a lxs demás. Lo único que sucede es que tienes miedo, miedo al cambio, miedo a lo desconocido, miedo a la incertidumbre, miedo a sentir que no podrás estar con nadie… Hay un sinfín de miedos que te atrapan. El trabajo es detectarlos y atacarlos y enfrentarlos uno por uno, aunque te lleve tiempo. Esto sin duda será un aprendizaje y cuando por fin puedas dejar a esa persona empezarás a sentir alivio y a sentir que puedes seguir evolucionando.