Por qué el primer beso de tu vida sí es importante

Seguramente recuerdes dónde estabas y con quién fue pero lo que no sabes es el motivo de que este acontecimiento marque un punto en tu recorrido como persona

Siempre se dice que las primeras veces se recuerdan. Y es cierto, hay muchísimas películas, series o figuras en el mundo del arte que hablan de la importancia de, por ejemplo, el primer beso. Lo que es sorprendente es que hay poca investigación sobre ello. Se habla de que es un suceso importante pero no se explica exactamente por qué lo es. Si viajas hacia el pasado seguramente puedas recordar cómo, en aquel entonces, este hecho era importante, todo el mundo sabía quién había probado ya los labios de otra persona y es más, quienes lo habían hecho y quienes también se habían iniciado en el sexo eran seguramente las personas más populares o las más reconocidas. Resulta que este evento en nuestras vidas era algo de lo que alardear. 

No está muy claro por qué es tan digno de mención el primer beso para muchas personas, la psicología ha tendido a no darle al asunto tanta importancia. No obstante, desde Psychology Today, hablan de un estudio realizado en el año 2018 en el que se empezó a profundizar en este hecho. La investigación sacó una primera conclusión clara: “el primer beso o el recuerdo del primer beso es una especie de reflejo de la personalidad del individuo”. Lo que reconocieron fue que el primer beso, asociado a la etapa de la adolescencia, según el momento y el contexto pueden reflejar cómo se desarrollan posteriormente las cualidades psicosociales de identidad e intimidad. Dentro de las relaciones en general, el beso se considera, según la investigación, como un "comportamiento valorado positivamente en sí mismo y está vinculado a la satisfacción de las relaciones y el compromiso en la adolescencia y la edad adulta”.

El estudio determinó que, desde una perspectiva motivaciones, es posible que el deseo de besar a la persona que nos gusta es, por un lado, porque existe verdaderamente ese deseo como un impulso biológico y, por otro lado, porque existe una curiosidad que puede determinar si esa conexión previa se confirma o no. Para muchas personas es muy importante este momento porque puede haber un lazo de intereses, gustos similares, objetivos parecidos pero si no hay ‘chispa’ en ese primer contacto, toda esa expectativa (por cierto necesaria) caería en picado. Las personas que fueron más propensas a experimentar su primer beso en una edad temprana quizás lo hicieron porque había una motivación y un reconocimiento social.

El foco de la investigación fueron jóvenes universitarios. Esto determinó gran parte de los resultados, ya que la mayoría colocaron la edad del primer beso mucho antes de la llegada a la universidad. Los resultados demostraron que las personas que habían experimentado el primer beso en una edad tardía eran menos estrovertidxs pero a la vez eran mucho más disciplinadxs y con resultados académicos más altos. La parte negativa se centraba en lo emocional, ya que a este grupo le costaba generar lazos sociales y, por lo general, tenían una autoestima más baja. Dentro del estudio se indicó que una de las metas de la etapa universitaria es también explorar la propia identidad y la sexualidad en las relacione con lxs demás. “Aquellos individuos que pospusieron su primer beso podrían tener dificultades de ajuste sexual en sus años adultos. Además, no haber dado un beso en el momento en que es normativo hacerlo podría indicar un patrón más grande de inhibición y alejamiento de las relaciones cercanas”, explica el estudio.

El interés de la investigación era abordar este recuerdo o, más bien, que cada persona pueda abordar aquel recuerdo y ver si puede ser el origen del algunos sucesos de la actualidad. En conclusión lo que se puede hacer ahora es observar nuestras relaciones personales y ver cómo nuestras ‘primeras veces’ afectan o no a los vínculos que establecemos en la actualidad.