Posturas sexuales de Kegel para orgasmos intensos y duraderos

Los ejercicios de Kegel también son conocidos como ejercicios para reforzar y trabajar el suelo pélvico, sirviéndote de ellos no solo mejorará tu salud física sino también el placer que vivas en las relaciones sexuales crecerá

El sexo puede ser increíble o no. La realidad es que siempre depende de la conexión que exista entre las personas que lo practican, a veces también entra la experiencia, la confianza, el nivel de intimidad… Hay algunos factores muy importantes que entran en juego en este tipo de intercambios que ocurren en la cama o en cualquier lugar donde pueda darse rienda suelta al placer. Lo cierto es que hay algunas fórmulas para intensificar esta sensación que atrapa al cuerpo entero y también surge de nuestra entrepierna: las posturas de Kegel pero, ¿qué es esto? Una breve explicación antes de darte las claves de cómo colocarte para disfrutar.

Los ejercicios de Kegel fortalecen los músculos del suelo pélvico que son los que se encargan de sostener el útero, la vejiga, el intestino delgado y el recto. En cualquier tipo de momento se pueden hacer los ejercicios para fortalecer esta zona. Entrenarla te ayudará a tener consciencia de tu cuerpo, lo que a su vez puede hacer que tu placer sexual crezca. Una forma muy sencilla de entrenarlo es reteniendo la orina, por ejemplo, vas a hacer pis y dejas de orinar solo centrándote en esa zona genital, sin utilizar otro tipo de fuerza. Luego puedes ir haciendo series de 10 o 20 en el momento que quieras.

La hamaca

Para comenzar a activar esa zona muscular puedes empezar por la masturbación. Dile a tu pareja que deslice un dedo dentro de tu vagina curvándolo hacia arriba y que lo mueva como una hamaca, hacia arriba y hacia adentro, sin excesivo movimiento. Mientras los dedos entran contrae los músculos y ve soltándolos a medida que van hacia afuera. Puedes tocar tu clítoris mientras tanto, todo a un ritmo controlado.

Vibrador oral

Si puedes saber que vas a tener una relación sexual puedes activar toda esta zona contrayendo los músculos mientras, por ejemplo, te duchas. Es una forma de hacer que el riego sanguíneo empiece a fluir y la excitación se amplifique. Puedes también hacerlo cuando ya esté con tu pareja, puede ponerte un vibrador dentro, quizás uno de doble punta y trabajar tu musculatura sentadx en la cara de tu pareja mientras empujas (con cuidado) el juguete en su boca.

Flor de loto

Por lo general siempre se habla de que la mujer puede trabajar toda esta musculatura y hacer crecer el placer pero el hombre también puede. En una relación heterosexual y en una posición íntima cara a cara, como por ejemplo la mujer sentada encima del hombre y ambos incorporados, tanto ella como él pueden contraer los músculos durante la penetración y que no haya ningún otro movimiento más allá de esta contracción muscular.

Bing Bong

Un juego de bolas. Una de las personas se coloca las bolas en la boca y posteriormente pasa a realizar sexo oral. A medida que se realiza el sexo oral la otra persona mantiene las bolas dentro y va moviendo su musculatura interna. Es mejor si el cuerpo de la persona que recibe está incorporado, por ejemplo, sentado sobre la cama o sobre el suelo.

Doble apretón

Para una sensación muy placentera hay que recurrir al clásico misionero pero, en este caso, la persona que esté tumbado tiene que apretar las piernas y no mantenerlas abiertas. El movimiento de penetración ya sea con un pene o con un juguete debe ser más lento y con menos movimientos, si la persona tumbada inclina la pelvis hacia abajo podrá también frotar su clítoris. Las piernas cerradas junto a las contracciones de Kegel a la vez te llevarán a una sensación de placer de cuerpo completo.

CN