Por qué hay parejas que rompen muchas veces y luego vuelven

Estos lazos de ida y vuelta son más un sufrimiento prolongado que una esperanza real de que la relación va a ir bien y va a tener futuro

¿Sabes esas parejas que lo dejan una y otra vez y luego vuelven? ¿Sabes que siempre están en la misma dinámica? Quizás conozcas a alguien al que le ocurre esto o quizás seas tú la persona protagonista de una relación de este tipo. Sea cual sea, la realidad es que esto es casi constante. Estas relaciones de ida y vuelta llevan a que las personas metidas en ello sufran un desgaste psicológico muy elevado. Cuando conoces a una pareja que está en este vaivén tóxico, lo primero que se te pasa por la cabeza es que deberían romper y punto, al fin y al cabo, una relación que tiene tantas heridas, tarde o temprano terminará. Y es mejor no alargar ese sufrimiento. Pero ¿por qué existe esto y por qué las personas no son capaces de dar el paso?

Hay un problema muy claro y se llama: apego afectivo, una especie de adherencia emocional que nos impide construir una relación sana y, por tanto, madura. “Tu expareja vuelve a enviarte un mensaje o a llamar a tu puerta para pedirte perdón y de paso, clamar una nueva oportunidad. Una parte de ti sabe que no debería hacerlo, pero el amor es ciego, el afecto es muy ingenuo y a veces la inmadurez es demasiado poderosa”, explican desde La Mente es Maravillosa. El problema no está solo en la persona que rompe y vuelve sino también en quien cede a esa dinámica una y otra vez. Y ambas partes se apoyan en lo que llamamos dependencia afectiva.

Muchas de estas parejas que entran en esta dinámica son de las que deciden romper tras una discusión súper acalorada. La ira y el enfado les lleva a tomar la decisión impulsiva de dejar de estas juntxs, cuando quizás no es lo que realmente desean. Una vez que sucede esto es posible caer en esta dinámica que si se vuelve constante puede ser muy tóxica. “La mala gestión de las emociones, la codependencia, la baja autoestima y confundir amar con necesitar diluyen por completo la competencia en materia afectiva”, explican desde la misma web.

“Existe un estudio que definió un tipo de vínculo afectivo muy común: el de las relaciones irrompibles. Perfila la personalidad de quienes son incapaces de mantenerse juntas, pero a su vez no se sienten con fuerzas para romper definitivamente la relación”, comentan desde La Mente es Maravillosa. Este tipo de pareja entra en un bucle de amor-odio en el que, durante el momento en el que están juntxs, no se soportan pero cuando están separadxs se sienten vacíxs. “El miedo a la soledad nos convierte en mendigos del afecto, en esclavos de mal amor”, así que ante esto lo ideal es preguntarse qué es lo que provoca la ruptura y dónde está realmente la herida. Por último, hay que mantenerse firme: si habéis roto definitivamente (o si te han o has dejado a una persona) ya eso es un buen motivo para no volver un paso atrás.