Cómo saber si tu pareja está teniendo un amante emocional

El aumento del secretismo, la disociación interpersonal y la ausencia emocional son indicios habituales

Aunque cada pareja es un mundo, y las normas internas deberían consensuarse explícitamente, la mayoría de las personas coincide a la hora de identificar las infidelidades sexuales. Existe una especie de contrato no escrito por el cual besar a otra persona ajena a la relación o acostarse con ella es una infidelidad clara. Pero, como demuestra una investigación reciente, solemos "definir de manera más consistente la infidelidad sexual que la infidelidad emocional, lo que sugiere que esta última presenta una dinámica más complicada", replica la autora Wendy L. Patrick en una publicación para el medio especializado Psychology Today.

Piénsalo. ¿Tienes verdaderamente claro qué significa para ti una infidelidad emocional? ¿Crees que tu pareja comparte esa misma visión? Es bastante menos probable que el hecho de que compartáis la misma visión acerca de la infidelidad sexual. Especialmente en las relaciones heterosexuales. Según esta misma experta, y basándose en un estudio de 2020, "las mujeres ven la infidelidad emocional como más dañina para una relación que la infidelidad sexual porque puede pronosticar una pérdida de inversión relacional, compromiso relacional y recursos". La pregunta es: ¿cómo detectar que te están engañando emocionalmente?

Cómo saber si hay infidelidad

Para Patrick existen tres indicios. En primer lugar, están los secretos. Los affairs emocionales resultan menos evidentes que los affairs sexuales. Al fin y al cabo, no requieren el grado de cercanía que requiere un polvo o cualquier otra actividad carnal. Pueden tener lugar a través de un teléfono. Quizá incluso con alguien que no se conoce demasiado. Y, aunque la definición de infidelidad emocional sea difusa, una persona sabe cuando está traicionando la confianza de su pareja. Así que se producen cambios de contraseña, pilladas in fraganti mientras se escribe por el móvil y un menor flujo de comunicación.

Este menor flujo de comunicación tiene mucho que ver con el segundo indicio propuesto por la especialista: la distracción. Una distracción que se produce a raíz de una cuestión meramente biológica: tu cerebro posee un límite cognitivo y no puede concentrarse tanto en una persona si tiene una relación emocionalmente profunda con otra. En palabras de Patrick, "la distracción se manifiesta en la preocupación por tareas supuestamente serviles, soñar despierto, no responder adecuadamente a las preguntas y otros comportamientos que indican disociación interpersonal". Está más ausente. Está más intermitente. Está sin estar.

La ausencia emocional

Y el último indicio es la ausencia emocional. Aquí lo más habitual es pensar en la ausencia de cariño, atención y amor. Y tiene sentido, puesto que son ingredientes básicos de las relaciones. Pero la ausencia de emociones negativas también es alarmante. Que tu pareja no se enfade nunca, no se decepcione nunca y no se entristezca nunca por cosas relacionadas con la relación cuando antes lo hacía es sospechoso. Sus emociones podrían estar invertidas en otro lugar. Eso sí, lo relevante aquí es que estos indicios se mantengan en el tiempo. No se trata de activar el modo paranoia y andar sospechando de todo a la mínima.