Necesito imaginar muchas fantasías eróticas con mi pareja para tener sexo, ¿es normal?

La alorgasmia puede ser un reflejo simplemente de un recurso erótico más o puede sacar a la luz carencias de la sexualidad con tu pareja

Si estás en una relación y durante tu encuentro sexual piensas en otra persona estás sufriendo alorgasmia. Este concepto corresponde a fantasear con otra persona durante el sexo para obtener una excitación extra. La imaginación es la gran protagonista en estos casos y te permite enriquecer el acto sexual. Pero, ¿hasta qué punto hacer esto es negativo? Todo depende de distintos factores. 

1.- En primer lugar, debes reflexionar si es un recurso que usas puntualmente o de forma habitual o recurrente. Si es solo ocasionalmente, no debes darle mayor importancia porque puede ser una simple variante de tu sexualidad, un recurso que te permite tener variedad y un mayor juego erótico para salir de la rutina sexual. Muchas personas sienten que puede ser un acto de infidelidad, que estar pensando en otra persona, aunque sea en contadas ocasiones está habiendo una mentira y un ocultamiento. Por supuesto depende de los valores y los esquemas mentales de cada persona, por tanto, es importante saber qué ideas tiene tu pareja al respecto y si coinciden con las tuyas.

2.- También plantéate si lo compartes con tu pareja o solo te lo guardas para ti porque el significado es muy distinto. Si es una fantasía compartida simplemente estamos hablando de una opción más de la sexualidad en pareja, sería como hacerlo en el sofá o en la cama, es una alternativa más de juego erótico compartido y puede generar un acercamiento y una mayor complicidad con la pareja. Pero, si te lo reservas para tu propia intimidad está reflejando quizás algún tipo de carencia en la relación sexual si se usa de forma recurrente. Puede ocurrir que tu sexualidad en pareja le falte cierta excitación, que necesites un extra de estimulación y, por tanto, es recomendable que analices en profundidad qué te hace falta, qué aspectos te fallan o necesitas mejorar. 

3.- Debes pensar si es una fantasía donde la persona protagonista es real o imaginaria. Por supuesto, si la persona con la que te imaginas teniendo el encuentro sexual es imaginaria o quizás famosa simplemente está siendo una idealización y 100% fantasía, en cambio, si esa persona es real se añade un plus de riesgo y aquí sí que hace falta hacer una autoreflexión de qué puede estar ocurriendo.  Puede pasar que esa persona, por ejemplo, tu compañero de trabajo, te genere una atracción sexual, una química erótica, si es así hay que aceptar que no solo te va a gustar sexualmente tu pareja, sino que al estar en constante socialización quizás puedes conocer a personas que te despierten esa conexión química inexplicable. La complicación aparece cuando se le añaden unos sentimientos, en este caso toca para y pensar cómo afrontarlo porque es un reflejo de que hay un problema importante en tu relación. 

Como ves, dependiendo de la situación en la que te encuentres, la alorgasmia puede ser un reflejo simplemente de un recurso erótico más o puede sacar a la luz carencias de la sexualidad con tu pareja. Puede ocurrir que la dificultad esté en la propia relación sexual, es decir, que hay aspectos en el durante que no te acaban de gustar y no te generan la excitación que necesitas. O quizás que hay un problema en la propia relación en general que te afecta a la atracción y te acaba provocando una falta de excitación. Ya sea por actitudes del otro que no te gustan, porque no tienes ciertas necesidades de pareja cubiertas o porque quieres que el otro se cuide más. 

Por tanto, si identificas que la dificultad está en la relación, dentro o fuera del sexo, es el momento de afrontarlo de forma directa o indirecta. Yo recomiendo que inicialmente lo intentes de forma indirecta, que intentes cambiar desde tu lado las dinámicas de la relación, que mandes refuerzos positivos hacia las cosas que te gustan para que ocurran más, por ejemplo. Y si aun así, después de un período, sientes que no aparece el cambio que necesitas, es el momento de ponerlo sobre la mesa de forma clara y asertiva para decidir juntos cómo afrontarlo y encontrar la mejor forma de gestionarlo. Lo que no debes hacer nunca es evitarlo, ponerlo bajo la alfombra o mirar hacia otro lado lo único que va a provocar es que la situación empeore porque las cosas no se solucionan ni cambian solas. 

Pero si la alorgasmia sientes que la usas puntualmente o la compartes con la pareja simplemente está siendo una opción más para enriquecer la vida sexual y encender la chispa.

CN