Motivos por los que estás tan cachonda cuando tienes la regla

Hay muchas razones escondidas más allá del desajuste hormonal

Llevabas un par de semanas con la libido por los suelos. Ni ganas de masturbarte ni de follar ni nada. Un total de cero pensamientos sexuales. Pero la regla lo ha cambiado todo. De pronto estás cachondísimx y lo único que quieres es sexo. Lo único. Y te resulta extraño. Sin embargo, y como explican en Poosh, "aunque no exista una correlación exacta, muchas mujeres cisgénero y personas que menstrúan informan sentirse más cachondas durante su periodo". Algunas hasta niveles muy locos. Y, según especialistas de este mismo medio, existen cuatro motivos principales para este fenómeno. Hay mucha ciencia detrás.

Un maremoto hormonal

El primero de ellos es el más evidente y probablemente ya hayas pensando en él: el maremoto hormonal. En palabras de los expertos, "durante el periodo, hay un pequeño aumento en la producción de testosteronaque se sabe que aumenta el deseo y la libido". Aunque generalmente sueles asociar los niveles de testosterona con el impulso sexual de los hombres cisgénero, tiene el mismo efecto en tu organismo. No obstante, durante estos días los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen y ambos están también involucrados en el de sexual, por lo que parece que "las gallinas que entran por las que salen".

Por eso hay que mirar en otros lugares, como el estado psicológico. El cuerpo es una herramienta sexual clave, pero también lo es el cerebro. Piensa si no en todos esos momentos en los que estabas tan estresadx, ansiosx o triste que no tenías absolutamente ninguna motivación sexual. Simplemente se apaga el interruptor. En ese sentido, dicen desde Poosh, "aunque todavía existe el riesgo de que las relaciones sexuales conduzcan a un embarazo no deseado durante tu periodo, el riesgo es mucho menor, lo que puede reducir las inhibiciones y llevarte a un estado de ánimo más juguetón". Estás más en flow.

El sexo también puede aliviar el dolor 

Y no solo porque eliminas la preocupación del embarazo de tu cabeza. También porque, cuando estás con la regla, "la sangre del periodo puede servir como lubricación vaginal adicional, lo que puede ayudar a mejorar las sensaciones de placer". Tú eso lo sabes bien y, consciente o inconscientemente, te motiva para lanzarte al sexo. Como también lo hace tu conocimiento empírico de que el sexo sana. Al fin y al cabo, "las endorfinas que se pueden liberar durante un orgasmo pueden ofrecer un alivio del dolor", algo especialmente importante para aquellas personas que experimentan una menstruación dolorosa.

Por último, está la relación del sexo con el estado de ánimo. Esos mismos cambios hormonales que citamos antes pueden ser responsables, en ocasiones, de cambios en las emociones. Con especial hincapié a la aparición de niveles más elevados de estrés. ¿La solución? Sexo. Porque "los orgasmos pueden provocar un aumento de la oxitocina, la cual elimina el cortisol, la hormona del estrés, y por tanto puede ayudar a reducirlo y promover la relajación". Algo en tu interior sabe todo esto. Y te impulsa a lo que te impulsa. En cualquier caso, y como señalan desde Poosh, si a ti no te ocurre no pasa nada. Cada persona es un mundo.