Kunyaza, la antigua técnica africana que proporciona orgasmos brutales a las mujeres

Se trata de una forma de estimular los genitales de la mujer que la hará llegar al clímax y, cómo no, también a la eyaculación

Si nunca has oído este nombre empecemos por ahí. Kunyaza es el nombre que recibe una práctica sexual bastante tradicional que se ha desarrollado en África Central, en concreto en algunas regiones de Congo, Ruanda o Tanzania. El objetivo de esta práctica es otorgar un orgasmo femenino de mucha calidad que lleve a la mujer a eyacular durante el sexo. Para explicar por encima cosiste en que el hombre estimule a la mujer antes del coito acariciando los labios vaginales y el clítoris con la erección del pene. Esto también puede realizarse, evidentemente, con un juguete sexual.

La cantidad de líquido vaginal que segrega la mujer es tal (un litro o más según este artículo) que hay un término también popular en su zona de origen, el shami rytikivu, que significa “pongan una cubeta debajo de la mujer”. Tal es la fama que ha alcanzado este método que empezó a compartirse por redes sociales y nació también como motivo de turismo sexual: mujeres europeas visitaban estos países africanos para practicar esta técnica con hombres locales.

El kunyaza tiene origen en una leyenda, así lo cuenta el folclore popular en Ruanda. La historia se remonta a la Tercera Dinastía. Habla de que el rey de aquel entonces se fue de excursión militar. La reina, que se había quedado sola, buscó la compañía sexual de uno de los guardias reales. Tales eran los nervios del guardia que no podía penetrar a la mujer y su cuerpo temblaba de forma incontrolada. Este movimiento hizo que su erección se moviera hacia arriba y hacia abajo por los labios vaginales y el clítoris dándole a la mujer un placer inmenso que la hizo alcanzar el orgasmo.

Y claro, nos encanta conocer su origen y los diferentes apodos pero la pregunta que más interesa es ¿cómo se practica exactamente? Lo más importante a saber es que debe hacerse de forma muy progresiva. Con esa progresión como base, los pasos son los siguientes:

Estimulación externa

Se fricciona lentamente y con lubricante, si es posible, el clítoris. Esto se realiza con el glande del pene en erección o con la punta del juguete. Se tiene que mover a igual de velocidad de arriba a abajo o de un lado para otro, pasando por toda la extensión de la vulva, haciendo que crezca el deseo. También se pueden hacer movimientos circulares o en zigzag. Cuando empiece a lubricarse la vagina de forma natural hay que cambiar el movimiento, hay que hacerlo a la misma velocidad pero desde encima del clítoris, pasando por los labios externos, por la apertura del vagina y hasta el final de esta entrada. Así varias veces y de forma lenta, la vagina irá lubricándose poco a poco y la excitación crecerá.

Estimulación interna

Después de que la vagina esté bastante lubricada, se pasa a la penetración pero no puede ser del todo, no puede ser hasta el final. Primero penetra al inicio, ahí también se lubricará, debe estar un rato de forma lenta penetrando de forma superficial y esto lo debe combinar con penetraciones más profundas, que lleguen hasta el cuello uterino. Ambas penetraciones se deben combinar, de vez en vez, con movimientos circulares centrándose en estimular las paredes del canal vaginal, todo ello con ayuda de las manos siempre que se pueda. 

Es muy importante saber que en ambas estimulaciones hay que hacerlo progresivamente porque si no, no se conseguirá la eyaculación y el clímax. Hay que hacerlo con delicadeza y de forma lenta. A medida que incrementa la excitación y la lubricación de la persona y de la vagina se puede ir in crescendo.