Cómo saber si te gusta la persona o la imagen que te has montando en tu cabeza

El poder de la mente es enorme y a veces creemos que estamos enamoradxs o que nos gusta alguien pero realmente nuestro amor es hacia una imagen construida

Apego, proyección, esperanza, deseo. Todo ese cúmulo de emociones bien a flor de piel cuando conoces a alguien que te gusta. Si llevas tiempo en el universo de la soltería puede que se haya activado esa búsqueda y que tus ojos estén esperando dar con una persona especial. La primera impresión es siempre física, digan lo que digan. Conocer a alguien con profundidad es más complicado pero es, sin duda, lo que se debe hacer para poder decir a ciencia cierta “sí, me gustas, te quiero”. Puede ocurrir que, si eso pasa, la persona no te guste en realidad y lo que te atraía era más bien la idea que tenías en tu cabeza, ¿cómo hacer para reconocer que se trata de un amor hacia una imagen y no hacia la persona? En Psiloveyou nombran algunas señales.

Más sentimientos en la distancia

Habláis por mensajes a tope, incluso os llamáis por teléfono. Hay un vínculo irremplazable mediante vuestros móviles y siempre a la distancia. Obviamente esto no se puede aplicar a las parejas que tienen una relación en dos puntos geográficos distintos, esto se aplica a aquellas personas que parecen no tener motivos para pasar tiempo juntas. No tiene que existir tal distancia pero existe. Cuando no pasas tiempo real con alguien no puedes saber cómo es en realidad. Esta es una de las fórmulas de darte cuenta que a ti lo que te gusta es la idea de esa persona y no quién es.

No hay amistad

Imagina que no existe ninguna conexión romántica o sexual, ¿te plantearías tener una amistad con esta persona? Si tu respuesta inmediata es “no”, no hace falta que sigas conociendo el resto de puntos. Para tener una relación fuerte y sana también debe existir ese lazo de amistad y ¿cómo son lxs amigxs? Son personas que te comprenden y que no te juzgan. Esto es una clara señal de que no quieres pasar tiempo físico más allá del deseo o de la pasión que puedas sentir.

Valores y prioridades diferentes

Como decíamos al principio en las relaciones suele haber proyección. Siempre depende de la edad que tenga cada persona y de los objetivos sentimentales que existan. Los sentimientos no son lo único que importa dentro de una relación, a veces es necesario tener unos valores y unas prioridades que vayan por sendas parecidas, esto respalda dónde os gustaría vivir, qué objetivos profesionales y personales tenéis, ideologías…

Sin compromiso

Sigues a tope detrás de esta persona a pesar de que te ha dicho claramente que no quiere nada serio. En tu cabeza siguen sucediendo las imágenes de una bonita relación que solo tiene lugar ahí: en tu cabeza. A veces lo que pasa es que nos cuesta mucho escuchar y entender a las otras personas. Si sigue cerca de ti es porque hay algo que le interesa pero no podrás satisfacer tus necesidades. Sal de ahí.

Señales confusas

El punto anterior tiene una base clarísima aquí. Las señales que recibimos a veces no son tan claras. Esto también es algo que a la gente le es difícil. Primero no tienen nada claro y segundo, en el caso de que lo tengan, la comunicación no es su mejor aliada. Si tienes dudas acerca de lo que significas para esa persona: sal de ahí. Lo primero que puedes hacer antes de decir adiós a este vínculo es preguntar, obviamente. Tienes que explicar cómo te sientes y decir que no ves las cosas demasiado claras. Si sigue con la confusión: thank u, next.

Miedo a lo que viene después

La razón por la que seguimos cerca de alguien que ya hemos visto que no es para nosotrxs es porque nos da miedo lo que viene o lo que hay después. Más miedo da cuando parece que lo que hay después es la nada, es decir, la soledad. Enfrentarnos a nosotrxs mismxs es complicado pero a veces lo necesitamos. Los vínculos, ya sean sentimentales o no, nos hacen sentir que tenemos un plan, que estamos construyendo algo. Lo que pasa es que la primera relación que hay que construir es la que tienes contigo mismx. Así que si no lo has hecho ya, es por ahí por donde tienes que empezar.