¿Qué es la grisexualidad y por qué se relaciona con una atracción limitada?

Esta sexualidad minoritaria nos recuerda que siempre ha habido múltiples formas de sentir o amar y que todas ellas deben ser respetadas

Hemos escuchado hablar mucho sobre diferentes tipos de sexualidad, pero hay una de la que se sabe poco y rara vez se ve: la grisexualidad. Como dice su nombre, no se mueve entre blancos ni negros, sino que en su caso la cosa va de grises. ¿La razón? Es propia entre aquellas personas que no suelen sentir deseo sexual hacia otras, pero al mismo tiempo pueden tener líbido, es decir, una atracción pero limitada.

Ahora, quizás, te preguntarás: ¿entonces pueden decidir cuándo sentir atracción sexual y cuándo no? No, la cosa no es tan fácil. La socióloga y sexóloga Sarah Melancon compartió con la revista Health una definición que puede ayudarnos a despejar algunas dudas: “Estas personas tienden a sentir atracción sexual en pocas ocasiones, con un nivel bajo de intensidad o solo en situaciones muy específicas". Vaya, que en su caso los rollos de una noche no pueden darse cada dos fines de semana, ya que solo sienten ese fuego en momentos concretos.

Vale, hasta aquí queda claro que sus pulsiones sexuales se dan muy puntualmente. Pero, ¿dónde se sitúa la grisexualidad dentro del espectro de sexualidades? Como añadió Melancon: “La grisexualidad es la prima hermana de la asexualidad”. Aunque eso no quiere decir que ambas sexualidades sean tan parecidas como dos gotas de agua, sino que la grisexualidad se encuentra en medio de los extremos del mundo de la sexualidad. Por un lado, tenemos a los asexuales (no sienten atracción por otrxs) y, por el otro, a los alosexuales (personas que sienten atracción por otras personas, ya sean heterosexuales, homosexuales o bisexuales). En medio de todo esto, en el centro, hay una zona gris con la cual se sienten identificadas una gran variedad de personas y, como era de esperar, la grisexualidad se encuentra ahí..

Este espacio ambiguo y lleno de diversidad, hace que las personas grisexuales se puedan identificar con la asexualidad por sus múltiples parecidos o con otras sexualidades de la misma zona gris. Por ejemplo, el hecho de que una de las particularidades de la grisexualidad sea la intermitencia del deseo (la atracción viene y se va rápidamente), hace que lxs grisasexuales puedan verse representadxs por la demisexualidad, que se trata de sentir atracción sexual únicamente cuando hay un vínculo emocional fuerte con otrx o se está realmente enamoradx.

Hay más. Dentro de la grisexualidad hay dos variantes que pueden resultar familiares a más de una persona grisexual. Una de ellas es la fraisexualidad, que significa sentir atracción por alguien que se acaba de conocer y, lo más curioso de todo, es que esta desaparece cuando ambas partes se conocen con más profundidad. Luego está la acoisexualidad, que va de perder el deseo sexual cuando este es correspondido por la otra persona (pues vaya rollo vivir sabiendo que será difícil encontrar la atracción o amor correspondido).

Toda esta variedad de sexualidades minoritarias nos enseñan que, en realidad, siempre ha habido múltiples formas de sentir o amar y que todas ellas deben ser respetadas. Nadie es mejor o peor por algo que no se elige, simplemente se siente y dibuja el camino para que unx viva su vida con libertad.