La gente está teniendo su primera cita por Zoom porque le da palo quedar en persona

Lado bueno: te ahorras incomodidades si no va bien y es menos peligroso. Lado malo: pierdes todas las ventajas del cara a cara (que no son pocas)

Aquellos primeros días del encierro cuando casi todos nos descargamos Tinder, nos dedicamos a la app con más implicación que nunca y tuvimos las primeras citas más inusuales de nuestra vida: por videollamada. Era la única forma de conocer a esa persona con la que, con suerte, cuando se abriese el confinamiento empezaríamos a tener una bonita relación.

Pero lo que muchxs no nos imaginábamos es que “una primera cita virtual iba a ser casi mejor que una presencial”, explica Jasmyn al portal Bustle. “Antes de la cuarentena, el dating requería una gran inversión de tiempo y energía, pero en el confinamiento era algo que podías hacer desde casa, sin mucho esfuerzo. Yo tenía una vida muy ocupada, trabajaba mucho y mi tiempo libre era para mis amigos, pero con las citas online podía dedicarle una o dos horas a lo que antes me habría ocupado una tarde entera entre que me vestía, iba al lugar y pasábamos un rato juntxs”.

“Las videollamadas son fáciles, es una forma eficiente de conocer a alguien sin gastar tu tiempo y dinero para conoceros en persona, además, la libertad está a un solo click de colgar si la cita va mal”, añade Laurie Berzack, una sexóloga consultada por el artículo. Precisamente, esto último es uno de los argumentos que más le han convencido a Jennifer, otra usuaria que se ha pasado a las primeras citas online, porque ya no tiene que esperar incómodamente al final de la cita, ahora simplemente puede colgar. “Odiaba esperar a acabarme la bebida o esperar la cuenta antes de poderme ir en una mala cita. Además, online me siento segura porque sé que no hay riesgo de que sufra ningún tipo de acoso o agresión”, añade.

"Las citas virtuales me han permitido conocer a alguien desde la seguridad de mi propia casa. Me da la sensación de que puedo conocer a alguien de verdad, por quién es", afirma Jasmyn, en un último intento de justificar su decisión de pasar las primeras citas a lo tecnológico. Sin embargo, en estas relaciones virtuales hay algo esencial que nos perdemos: el contacto.

Como asegura María Garay, dating coach de Meetic, en un reportaje de El Mundo, el contacto físico, el tú a tú, el cara a cara, es necesario para ir generando confianza. Es decir, quizá por videollamada tenéis muchos temas de conversación y os caéis bien, pero falta algo esencial: la química, que se consigue más fácilmente con el contacto y que, además, ayuda a generar confianza y a que la conversación se facilite.

Seguramente lo has experimentado. Hablando por Zoom con tus amigos a veces os quedabais en silencio, cuando en persona no sucedería, o simplemente la conversación era más fría. La comunicación digital es limitada, falta algo más. Y, aunque pueda ser muy útil para ahorrarse tiempo y evitar sustos, también debe tenerse en cuenta este otro factor: sin el contacto estamos perdiendo una puerta de entrada a la química y la confianza, lo que puede hacer que rechacemos a personas de buenas a primeras que, en otro contexto, habrían pasado la prueba.

CN