La gamofobia explica por qué hay personas con pánico al matrimonio

La incidencia más elevada en hombres podría explicarse por los estereotipos de género

Te lo habrán repetido 500.000 millones de veces en tu vida, pero nunca viene mal leerlo una vez más: eres una persona única con una complejidad única. Y por eso puede que para ti resulte muy sencillo echar la persiana y quedarte acurrucadx en el mundo del compromiso monógamo. O todo lo contrario y que sea más complicado que levantarte un lunes a las siete. Pero esto responde a las particularidades de tu personalidad. Sin embargo, existe una fobia irracional bastante extendida y, además, mucho más común en los hombres: la gamofobia, un terror absoluto al imaginarte contrayendo matrimonio con alguien.

¿Pero por qué te ocurre esto? Existen distintas posibilidades, según cuenta la psicóloga Laura Valenzuela en un artículo para el medio Men's Health. Una muy habitual tiene que ver con el hecho de haber superado ya un divorcio muy traumático. En ocasiones, esas cosas dejan secuelas muy gordas. Otra tiene mucho que ver con la autoestima y el miedo a enfrentarse a una situación tan madura. La última refiere a la asociación que hacemos normalmente del matrimonio como una jaula de responsabilidades que aniquila la libertad. Todxs padeceríamos menos gamofobia sin esa idea tan fea, especialmente los hombres. 

Pero como tantas otras veces, no es una cuestión de sexo, sino de los estereotipos de géneros que se crearon hace tantísimos siglos y que hemos arrastrado penosamente hasta la actualidad. En palabras de Valenzuela, "tradicionalmente la gamofobia ha tenido más incidencia en hombres y ello puede ser debido a la presión social que se ha ejercido históricamente sobre la figura del hombre del matrimonio", la encargada del mantenimiento económico de toda la familia. Esta sería la razón de que la gamofobia haya aumentado en las mujeres en Occidente durante los últimos años como consecuencia de su mayor emancipación.

Y aunque es cierto que la proyección de un futuro en el que toda una familia depende económicamente de ti puede resultar abrumador(como parece ser que tradicionalmente han sentido los hombres gamófobos), también lo es la imagen de un futuro en el que eres totalmente dependiente, sumisa y esclava de la voluntad de otra persona. En cualquier caso, la sociedad continúa su senda progresista y hoy podemos abordar el matrimonio sin pensar en estos anquilosados roles de género. Aunque necesitamos ayuda para superar la fobia ancestral.

Lo más importante es identificarla. Para eso tienes que estar atentx a si sueles evitar conversaciones acerca del matrimonio, si no quieres casarte pero no logras articular argumentos racionales o si padeces sudores o otras manifestaciones físicas al acudir a una boda y situaciones similares. Una vez detectada, la especialista lo tiene claro: "Para poder superar la gamofobia es esencial acudir a un profesional", tal como pasa con el resto de fobias irracionales. La terapia cognitivo-conductual de exposición continuada puede ser de gran utilidad. Te mereces un futuro en el que poder decidir libremente si casarte o no. Que no lo decida el miedo.