La fórmula matemática para mantener a flote tu relación

La investigación tiene como base una especie de proporción mágica de cinco contra uno: si tu relación va bien, por cada interacción negativa debe haber cinco positivas, si no: chao

La recomendación de tus amigxs que llevan 10 años juntxs, el ejemplo de tus padres, esa persona que nunca ha estado en pareja pero que sabe darte el consejo del año, el hater que te explica lo que tienes que hacer… A nuestro alrededor parece que siempre habrá alguien dispuestx a ayudarnos con nuestras relaciones amorosas y que sabe cómo podemos hacer para estar muchos años al lado de una misma persona. Las relaciones fuertes hay que construirlas y, como hemos visto en otros artículos, hay algunas fórmulas para saber qué tal nos va en el amor. Ahora, esta investigación realizada por Gottman y Robert Levenson, puede darnos una respuesta bastante exacta de si nuestra relación durará o no.

Para comprender la diferencia entre parejas felices e infelices ambos expertos pidieron a un grupo de parejas que resolvieran un conflicto de su relación en 15 minutos, ni más ni menos. Mientras esto sucedía ambos se pusieron a observar y a apuntar lo que veían. Con lo recogido pudieron predecir con más de un 90% de exactitud cuáles parejas seguirían juntas y cuáles se separarían. Lo que descubrieron es fácil de entender y de detectar: la diferencia entre parejas felices e infelices es un equilibrio entre interacciones positivas y negativas durante el conflicto.

Hay una especie de proporción muy específica que puede demostrar que el amor durará, dicha proporción es de cinco frente a uno. Esto significa que, para las parejas que son felices, por cada interacción negativa debe haber cinco (o más) interacciones positivas. Pero claro, ¿cómo detectamos esto a simple vista? Según explica el mismo Gottman, una pareja puede estar discutiendo y de un momento a otro hacer algún tipo de ironía, reírse o bromear. Esto es una señal de afecto y muestra que han establecido una conexión emocional”. Es una manera de compensar la negatividad que han expresado.

Hay una forma de detectar qué es una interacción negativa y qué es una interacción positiva. Por ejemplo, la ira es una interacción negativa solamente si se expresa con desprecio o si es ofensiva pero lo cierto es que es una respuesta natural ante un conflicto. La negatividad es muy fuerte y justamente por ello se necesitan cinco o más interacciones positivas porque sino, la carga de lo malo irá erosionando la relación hasta hacerla desaparecer. Si tenemos que marcar cinco interacciones positivas, estas pueden ser algunas de ellas.

Interés

Si hay una queja o habláis y veis que algo no va bien, debéis interesaros por saber qué ocurre o de dónde viene el malestar.

Afecto

Cualquier pequeña muestra de afecto que tenga un contacto piel con piel es más que bienvenido dentro de los conflictos o a posteriori. En mitad de un conflicto, el hecho de mostrar afecto tanto físico como verbal hace que el estrés se reduzca

Eres importante

Los pequeños actos demuestran que esa persona te importa, que piensas en ella, que estás ahí. Además estos pequeños detalles mejoran la energía positiva. Estar cerca de esa persona si tiene un mal día basta como pequeña demostración.

Apreciación intencionada

La forma en la que piensas en esa persona influye en cómo la tratas. Si, por lo general, piensas en cosas buenas de forma natural, añades energía positiva en su relación. Lo ideal es convertir ese pensamiento bueno en una acción positiva hacia la pareja, como un cumplido o un contacto físico.

Acuerdos, disculpas y bromas

Cuando hay un conflicto casi siempre nos centramos (por culpa de la ira) en lo negativo y la tendencia nos lleva a quedarnos estancadxs ahí. Si haces por llegar a un acuerdo es porque eres capaz de percibir que la perspectiva de tu pareja también puede ser válida. A partir de ahí se puede canalizar la energía negativa e ir hacia lo positivo con bromas y, cómo no, a través de las disculpas, porque aceptar que nos podemos haber equivocado también es una interacción positiva.