Todas las formas que tiene el amor romántico de arruinarte la vida

El libro Amar y timar de Júlia Bertran muestra de manera explícita qué sensaciones puede causar el amor tóxico, por qué es desigual y cómo nuestras relaciones se han estructurado de una manera cerrada

“Hay alguien ahí fuera que te va a completar (porque tu solx no eres suficiente)”, “es imposible amar a más de una persona a la vez”, “hay que fusionarse con la pareja”, “los celos molan”… Estas frases, más usuales de lo que deberían, son algunas de las que aparecen en uno de los apartados del libro Amar y timar (Ed. Bridge) escrito e ilustrado por Júlia Bertran. La autora plantea muchas preguntas relacionadas con el amor romántico, la cultura monógama, el código binario de género, los roles sexistas o la familia tradicional. Estas preguntas te hacen preguntarte hasta qué punto ciertas costumbres y tradiciones han influido en tu visión del amor. Sus ilustraciones de trazo sencillo y delicado te invitan a reflexionar sobre el amor insano.

Tambaleando las bases

La idea del amor romántico es tóxica, en primer lugar, porque tenemos expectativas tóxicas sobre cómo deseamos que sean nuestras relaciones. Pero, ¿por qué aspiramos a tener un modelo concreto de pareja? ¿Por qué queremos que nuestra vida amorosa tenga unas estructuras predefinidas? El "juntos para siempre", el prototipo de príncipe azul, la heteronormatividad, la entrega absoluta del ser, el "me muero de amor" y el "somos y seremos uno"… se han instalado en nosotros debido a, por ejemplo, la cultura.

Imagen del libro 'Amar y timar' de Júlia Bertran

Las películas —sobre todo las de Disney—, canciones románticas o libros han formado parte de nuestra educación sentimental y nos han hecho creer que nuestra vida amorosa tiene que ser similar a lo que hemos visto: un príncipe azul y una princesa pasiva, para resumir. O una pareja rígida y monógama. Creemos que teniendo una pareja es imposible —y además negativo— sentir deseo hacia otras personas. La autora cuestiona esta visión de la monogamia porque, a partir de su propia experiencia, no entendía por qué tenía que seguir unas normas tan asfixiantes al estar en pareja. Normas que, si no las cumples, te llenarán de culpa, de desapego y de juicios por el entorno. Cuanto más profundizaba en esta estructura, más entendía que el amor es una construcción cultural llena de estereotipos artificiales y patriarcales.

El modelo amoroso más extendido es injusto, sobre todo, para las mujeres porque parte de su sometimiento. La dependencia emocional (uno de los aspectos insanos de este modelo de amor) puede ser —y muchas veces es— el origen de la violencia y el abuso. Es aquí donde el feminismo empieza su lucha. Esta idea, que también aparece en el libro, tiene sentido para la autora solo si se trata de un movimiento colectivo que aparece para cambiar las bases: “Para mí el feminismo no se trata de conseguir los mismos derechos y oportunidades que los hombres para entrar en su mundo podrido, se trata de cambiarlo desde los cimientos”, explica en una entrevista para La Vanguardia.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Recaídas previsibles. #PollaDeAquiles

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Frenar la reproducción del patrón

El libro está dividido en dos partes. La primera, con sus ilustraciones concretas, plantea todas las preguntas que nombramos al principio. Expone, asimismo, la maternidad, el qué ocurre si, siendo mujer, no quieres ser madre. Habla de que ciertas estructuras amorosas nos hacen, también, olvidarnos de nosotrxs mismxs. Expresa cómo el hecho de hacer lo que uno desea puede generar culpa, sobre todo en el ámbito del sexo. La segunda parte es un diálogo con distintos referentes sociales y culturales que la ayudaron a dinamitar la normalidad: Mari Luz Esteban, antropóloga y poeta; Brigitte Vasallo, escritora y activista de las relaciones sexoafectivas alternativas; María Riot, prostituta feminista; Coral Herrera, escritora y comunicadora feminista; El Niño de Elche, artista, poeta y cantaor flamenco; Carolina de Olmo, filósofa y escritora y Teo Pardo, activista transfeminista.

Imagen de la contraportada del libro 'Amar y timar' de Júlia Bertran

Los planteamientos socioafectivos de la autora, las cuestiones propias y ajenas, el cambio de perspectiva y la aportación feminista que buscan hacer tambalear las bases impuestas se convierten en un todo uniendo ambas partes del libro. Las ilustraciones, tan claras y directas y a la vez tan sencillas, consiguen que el lector o lectora conecte con el planteamiento y tenga una vía con la cual es posible abrir los ojos. Las conversaciones de la segunda parte completan el contenido y aportan perspectivas que nos ayudan a cuestionar la monogamia, la familia tradicional, la heteronormatividad, la maternidad, la prostitución y lo que la idea equivocada del amor ha provocado en nuestras relaciones sociales.