Duras verdades sobre el amor que nadie se ha atrevido a contarte

Vivimos nuestras experiencias sentimentales sobre unas bases que no siempre son reales sino que, más bien, están basadas en historias construidas e impulsadas por la sociedad y la cultura

La verdad, depende de qué manera, siempre es bienvenida. Es cierto que cuando una verdad nos va a partir el corazón, si pudiéramos elegir, preferiríamos tardar en conocerla. Y quizás, si pudiéramos elegir, en lugar de tardar en conocerla, elegiríamos que no fuera realidad. Es un acto de valentía aceptar la verdad, hay que ser valiente para escuchar algo que podría ser doloroso. No existen muchas personas preparadas para ello. Esto no es un estado permanente, puede haberte ocurrido alguna que otra vez, a veces sí estamos preparadxs para que nos suelten la verdad aunque nos hiera. Es importante saber que, aunque no lo creas, la verdad es la fuerza más liberadora de todas. A la larga es muchísimo mejor que vivir en una mentira.

Lo bueno, muchas veces, viene de un lugar doloroso y, además, si algo permanece oculto sin que le dé la luz, se pudre. Como puede ser posible que necesites escuchar la verdad, aquí hemos querido reunir algunas verdades sobre el amor que quizás nadie te había contado pero que, sin duda, es necesario que conozcas.

El engaño es humano

Una infidelidad es dolorosa. Una infidelidad no significa que la persona no te quiera. Gustar a otra persona es algo que genera atracción y la curiosidad es muy fuerte. Cuando te acercas poco a poco a esa llama atrayente es completamente normal que caigas en las redes de la aventura. A menudo buscamos una explicación escondida y larga pero puede ser tan simple como que la persona tenía ganas y ya está. La infidelidad es sumamente humana.

Intención correcta, motivo equivocado

Esta verdad es dura de aceptar pero muchas de las relaciones tienen una buena intención cuando empiezan pero el motivo por el que aparecen es equivocado. Esto es algo que descubres cuando la relación avanza: sientes que no ha sido buena idea estar con esa persona y no sabes exactamente por qué. Esta verdad es una de las que lleva a muchas parejas a ese tipo de ruptura en la que parece no haber explicación. Es posible que a la larga veas que esa persona te gusta pero que no te has enamorado. Para poder lidiar con esto hay que crear una comunicación asertiva y preguntar si todo va bien o cómo se sienten dentro de la pareja.

Los principios de oro

Recuerdas el comienzo de la relación, increíble, ¿no? Ese momento de mariposas en la barriga, esa ilusión, esas citas, ese coqueteo… Quieres volver a ello, es más, quieres que sea eterno, que dure lo máximo posible. Es normal desear esto pero no es realista. Es posible que eso se apague y desaparezca y que las pequeñas cosas que ocurren dentro de la rutina te empiecen a molestar. Esto ocurrirá y debes saberlo, debes saber que si hay algo que se mantiene eternamente como un principio es que no ha madurado y que, de hecho, nunca termine de comenzar del todo.

No es todo lo que necesitas

Love is all you need, cantaban Los Beatles. Pues no. Lo sentimos pero esto no es así. A veces creemos que sin amor o sin pareja nuestra vida no tiene sentido pero sí la tiene. Cuando conocemos a alguien caemos en un error muy común: creamos expectativas enormes. Esperamos mucho de esa persona, queremos que todas las casillas que nos importan estén rellenas con la simple presencia de ese ser humano. Esto lo único que provoca es dependencia emocional. La realidad es que todo lo que necesitas es amor pero amor propio.

Cómo gestionar errores

Siempre nos equivocamos y siempre nos equivocaremos. Los errores irán cambiando, algunos se aprenden tarde y otros nunca llegan a entenderse. Es fácil echar la culpa a lxs demás y es muy difícil entender de qué manera nos hemos equivocado. La cuestión no es no cometer errores, la cuestión es cómo los gestionamos y qué hacemos con ellos. Hay que aprender a asumir la responsabilidad y esta es una verdad que, aunque puede sonar obvia, es complicada de aplicar. Hazte responsable de tus errores y actúa a partir de lo que has aprendido.