Si siempre estás disponible cuando aparezca alguien importante no te darás cuenta

A veces hay que poner las prioridades en una balanza para saber si vale más la pena tener varios rollos o apostar por una pareja sólida

Acabas de salir de una relación larga y estás viendo en el horizonte la palabra que tanto tiempo llevas anhelando: soltería. La ves a lo lejos y la deseas. Ha llegado tu momento de ir de flor en flor, tal y como llevan tus amigxs haciéndolo durante muchos meses. Ahora ya formas parte de ese grupo que, si se presenta la ocasión, puede decir con alegría: “¿yo?, sí, estoy solterx”. Cuando empiezas esta andadura no te planteas nada, te gusta estar disponible, tener nuevas experiencias, generar vínculos novedosos… Todo parece maravilloso pero tienes que saber una cosa: quizás no puedas estar toda la vida así, esta disponibilidad permanente podría arruinar la relación con una persona que te interese de verdad, mucho más que otras.

Cuando una persona empieza a gustarte más de lo que puede ser un lío pasajero comienzan a nacer ciertas preguntas en tu cabeza: ¿debería cerrarme a lxs demás?, ¿y si me adentro en una relación seria y luego me doy cuenta de que no me gusta?, ¿le haré daño a esa persona si le digo que prefiero no tener ningún tipo de compromiso? No debes ignorar esas dudas, debes tener la capacidad de responderlas para saber qué es lo que quieres. A veces no es fácil saber qué deseamos para nuestra vida pero sí que podemos tener claro lo que no queremos. Marcar nuestras prioridades nos ayudará a no herir a otras personas.

Si finalmente decides que lo tuyo es estar solterx, vas a tener que comunicarlo, ¿el motivo? Cuando alguien te empieza a gustar más de lo normal se genera, de forma natural, un vínculo diferente: hacéis más planes juntxs, compartes experiencias de tu pasado, cuentas con esa persona antes que con otras, quieres saber qué tal está, qué hace, qué desea… Se abren vías que os llevan poco a poco a lo que es tener una pareja, diríamos, ‘formal’. Si te dejas llevar por esto pero en el fondo deseas mantener tu soltería, la persona se confundirá. Y es que en esta vida no se puede tener todo. A veces hay que tomar una decisión.

Cuando la persona que te gusta ve que estás disponible para muchas personas, que coqueteas cuando conoces a alguien, que estás buscando la atención de lxs demás o incluso que tienes abiertos tus perfiles en las aplicaciones para ligar, probablemente querrá alejarse. Ahora bien, quizás esta persona que te gusta también se comporta de esa manera, entonces estaría claro que no debería existir un conflicto de intereses.

Para poder entender mejor cómo podría sentirse esa persona, ponte en su lugar. Imagina que esta persona te encanta, haces muchísimas cosas con ella, generas momentos especiales, poco a poco el resto del mundo te da igual porque tu mirada ya se ha centrado… Y de repente ves que no existe el mismo interés por su parte. No solo te sentirás mal sino que es posible que no quieras seguir construyendo este vínculo. Es muy necesario saber qué queremos y qué buscamos porque llegará un momento que, cuando un lazo se hace más fuerte, habrá que tomar una decisión.

Estar siempre disponible o permanecer mucho tiempo solterx podría hacer que pierdas a alguien que podría aportar grandes cosas a tu vida, por eso debes sopesar y escuchar lo que sientes. A veces, si hemos estado en una relación duradera y en menos de dos meses aparece alguien que nos gusta mucho, rechazamos estas emociones porque no queremos sentir que no podemos estar solxs o que no es bueno pasar de una relación a otra. No hay que tener miedo a ello porque esta conexión puede aparecer aunque no la estés buscando. Déjate llevar, pon un poco a margen lo que te dice la razón y disfruta de lo que estás sintiendo. Y si eso que sientes empieza a crecer y empieza a ser más fuerte quizás sea hora de sentarte a hablar con esa persona y ver, al menos, si estáis buscando y sintiendo lo mismo. A veces solo se sabe con una mirada pero la comunicación nunca —de verdad, nunca— está de más.

CN