Dime qué falta en tu relación y te diré qué tipo de infidelidad practicas

Según los expertos existen distintas formas de tener una aventura, cada una de ellas está representada por unos impulsos y unos deseos diferentes

Normalmente acusamos de la infidelidad a la persona infiel, pero no siempre toda la responsabilidad recae en una sola persona. Puede ser simplemente eso, una aventura, una cosa de una noche, un fuego que se encendió y ya se ha apagado. Pero también puede haber conocido a otra persona, haber probado y ¡boom! el amor ha aparecido en su vida. Hay muchos tipos de infidelidad y, básicamente, se pueden definir por tu forma de desear y por el tipo de relación que tienes. Quienes se encargan de estudiar el comportamiento humano han podido diferenciar seis formas, o al menos así lo cuentan en Psychology Today. Lo que hay que tener claro es que las parejas sanas pueden hablar de cualquier cosa y enfrentar sus vacíos (sean cuales sean) antes de recurrir a la mentira.

1. Solo lujuria

Esta es la más común de todas. Es pura y llanamente sexo y nada más que sexo. Se trata de una atracción física incontrolable que quiere desatar el deseo en un momento efímero y muy placentero. Es normal que en estos casos aparezca a veces la culpa, aunque no es tampoco muy habitual (siempre depende de la persona). El riesgo que hay en este tipo de infidelidades es que puede ir más allá. Si después del sexo, empezáis a compartir momentos diferentes y planes o conversaciones interesantes, puede evolucionar a algo más.

2. Venganza

Sí, también existe este tipo de infidelidad. Es una de las más tóxicas ya que nace de la rabia y de la ira. Puede suceder porque tu pareja te ha sido infiel y quieres  ‘devolvérsela’ o puede ser por otro motivo. Lo que siempre tiene detrás es una venganza. A veces puede ocurrir porque sientes que tu pareja no te valora o no da lo que te mereces, con lo cual también puede salir desde ese dolor de sentirse abandonadx en una relación.

3. En la mente

Esta es muy habitual, ¿se le puede llamar infidelidad si solo ocurre en tu imaginación? Pues cada persona y cada pareja establece los límites que cree pertinentes. Puede pasar en ambas partes de esta ‘infidelidad imaginaria’. Tienes pareja pero quedas con esa persona que te gusta y habláis abiertamente del tema. Ambxs os gustáis, ambxs daríais paso a la infidelidad pero no queréis hacerle daño a las otras personas y por ello mejor dejarlo en ese plano. En una cosa platónica que, de momento, no puede ocurrir.

4. En familia

Alguna vez quizás hayas oído este tipo de infidelidades. Va así: imagina que conoces a alguien, te enamoras, estáis empezando, todo es genial, ilusión etcétera. Entonces un día te presenta a su familia y PAM, conoces a su hermano o hermana y conectáis increíblemente bien. Tu pareja está feliz porque has congeniado genial con la familia pero lo que tú estás deseando profundizar en esa nueva persona de la familia de tu pareja. De ahí también puede nacer una infidelidad.

5. Nada serio

“En esta aventura, una de las partes está disponible, pero la otra no. La parte disponible cree que el otro realmente dejará a su pareja con suficiente tiempo y paciencia”, así lo explican los expertos. Esta es una de las infidelidades más comunes y de las más representadas en películas o series. Casi siempre ocurre que la parte que no dejará a su pareja tiene un compromiso mayor, podría incluso tener hijxs, y tiene mucho más que perder en la aventura.

6. Mente y cuerpo

Esta es una de las que más pueden hacer peligrar una relación seria ya que la conexión que se establece con el o la amante es completa, es total. Si se trata de una relación de muchos años que se ha instalado en una rutina, este tipo de aventura aparece como un aire nuevo, como una novedad, como una motivación y una ilusión que se habían ido perdiendo desde el otro lado. Es más, hay casos en los que estas personas sienten que son almas gemelas y que tendrían que haberse conocido mucho antes.

CN