¿Debería probar con otras personas antes de meterme en una relación?

Cuando has salido recientemente de una pareja de mucho tiempo es posible que entren las dudas o, es más, es posible que tuvieras un plan de acción y este se vea truncado por la aparición de alguien especial

Estoy mirándolo a los ojos. Siento calma, me gusta estar así. Me gusta que me hable, que comparta conmigo cómo se siente. Si no está lo echo de menos y cada día que pasa me siento más conectada a él. No estamos juntos, diría que esa es la frase oficial. Diría que eso es lo que respondo cuando mis amigxs me preguntan si somos pareja. No lo somos, no lo hemos acordado, no hemos llegado ahí. Pero veo que estamos construyendo algo especial. Nunca lo he hecho de esta manera y estar haciéndolo ahora, después de salir de una relación larga, me aterra enormemente. Me nacen las dudas: ¿estoy en este punto porque no soy capaz de estar sola?, ¿ha pasado el tiempo necesario para curar las heridas de mi anterior relación?, ¿acaso existe un tiempo estipulado de sanación?, ¿debería probar a estar con otras personas antes de meterme de lleno en esto? 

Quizás si pruebo otras experiencias con otras personas pueda saber si lo que siento por él vale realmente la pena. Pero cuando lo pienso no me gusta y cuando pienso si él debería hacer lo mismo para saber si está haciendo lo correcto conectándose conmigo, me duele. Entonces, ¿cómo puedo saber si estoy preparada? ¿Cómo podemos saber las personas que hemos salido de una relación larga y que no ha funcionado si volveremos a repetir el patrón y si volverá a salir mal? Para adentrarme en estas profundidades que entiendo que también pueden afectar a otras personas hablo con el Psicólogo clínico y Sexólogo Ignasi Puig Rodas.

¿Un clavo saca a otro clavo?

Tenía un plan de acción, no voy a mentir. No había nada estructurado pero llevaba tiempo pensando que cuando saliera de la relación larga, sería el momento de probar muchísimas cosas nuevas y también me había lanzado a decir a gritos que tardaría mucho tiempo en estar con alguien seriamente. Entonces apareció él y todo el plan cayó. Nada de lo que juré decir me apetecía. Pero entonces me pregunté: ¿cómo voy a entrar en esto si acabo de salir de una relación? Hay algo que es verdad y es que al principio pensaba que solo sería sexo. Pensaba este chico ha aparecido y nos lo pasaremos bien y ya está. Pero me estaba equivocando.

“No es que exista un tiempo más o menos estipulado porque cada persona procesa las situaciones emocionales a un ritmo distinto, dependiendo de muchos factores, justamente por ello no hay un tiempo estándar para todo el mundo. Por tanto, ya que no existe este tiempo, lo que es aconsejable es que cada persona pueda dedicarse el tiempo que necesite después de finalizar una relación para procesar lo que ha pasado en esa relación, tanto los puntos positivos como los negativos, porque es necesario reorganizar su vida y procesar también esa situación de duelo”, contesta Puig Rodas cuando hablamos de si existe o no un tiempo oficial que dejar para ir de una relación a otra.

“Tristemente la frase de 'un clavo saca a otro clavo' es real”, indica el experto. Veámoslo con un ejemplo: tengo una cosa que, en mi cabeza, me está preocupando. A partir de aquí hay dos opciones, por un lado le dedico un tiempo, lo proceso, lo sano, lo integro en mi vida y aprendo de ello y por otro lado, cierro los ojos y salgo corriendo hacia delante moviendo los brazos. “Hay ciertas personas a las que no les es fácil enfrentarse a lo que hay que procesar cuando una relación se acaba. No es agradable, al contrario: duele. ¿Qué hace entonces la persona? Evita pasar por cualquiera de esas situaciones metiéndose en otro tema muy rápidamente. Desde mi punto de vista esto no es sano. Porque aunque no hayamos procesado lo que ha ocurrido, no significa que eso nos esté generando algún tipo de malestar, eso está ahí. Y lo más probable es que si no lo cerramos como es debido lo llevaremos arrastrando”, detalla Puig Rodas.

El miedo a equivocarnos

Cuando intento pensar objetivamente en cómo afecta esta nueva situación a mi vida veo que no soy del todo capaz. Algunas voces de mi alrededor opinan que no puedo soportar la soledad y que por eso ahora estoy entrando de lleno en construir algo con alguien. Pero no me siento conforme con esta descripción porque no hemos dado el paso todavía, porque estamos yendo pasito a paso, poco a poco, intentando no equivocarnos e intentando que, si en algún momento nos convertimos en pareja, no todo salga mal. Al menos así es por mi parte. 

Obviamente no soy ni la primera ni la última persona a la que le pasa esto, así lo afirma el experto: “Esto puede ser usual. Si resulta que en ese tiempo en el que estás en una reflexión o procesando lo que has vivido, de repente conoces a alguien y es una persona mega genial con la que te sientes de maravilla, no tienes que decir ‘no, no puedo’. Podemos entrar en ello, eso sí, tenemos que tener en cuenta en qué posición estamos entrando en esa nueva relación: si estoy entrando bien, si estoy entrando mal, si estoy entrando con todo sanado, con tareas pendientes... Y es posible que dependiendo de cómo entres en esta nueva relación estés condicionando la misma. Nunca está de más que, si vamos a empezar una relación, podamos comunicar cómo nos sentimos, podamos decir que hemos salido de una relación complicada. Sería ideal que si entramos en una relación cuando aún tenemos cosas que sanar de la anterior, la nueva persona respete nuestras necesidades y, aún más ideal, que también nos ayude en ese proceso desde una parte objetiva”.

Es el miedo el que hace su aparición estelar en estas situaciones. El miedo a volver a equivocarnos, el miedo a que esa persona nos conozca en profundidad y diga ‘esto no me gusta nada’, el miedo al rechazo, el miedo a arrepentirnos, el miedo a querer y ser nuevamente completamente vulnerables. “Hay personas que tienen temor a meterse en una nueva relación si la anterior no ha ido bien. El origen del temor es, a veces, no saber identificar si estamos metiéndonos en algo nuevo parecido a lo que tuvimos. Se pueden dar diferentes respuestas o reacciones dependiendo de la historia concreta de cada persona. Muchas veces (no todas) una persona se acaba metiendo en una relación con una persona que resulta muy diferente a como parecía al principio y esto genera dudas”.

Qué pasos seguir

“El primero de los pasos para entrar en una nueva relación es haberse dado tiempo suficiente para procesar lo que has vivido. El otro consejo es conectar mucho con lo que sentimos, preguntarnos ‘¿qué me está diciendo mi cuerpo?, ¿tengo ganas o no?, ¿siento miedo o no?’. Sirve preguntarse: ¿me estoy metiendo en esta relación para huir de la anterior? Si la respuesta es sí, lo que estamos buscando es escapar de la soledad. Otra cosa que sirve, otro consejo es, si yo siento que han fallado cosas en la relación anterior, un ejercicio que recomiendo que hagan las personas es preguntarse ‘si tuvieras que entrar en una situación parecida a la que has pasado, ¿qué harías distinto?’. Tú puedes controlar tu propia conducta. Puedes analizar qué ha fallado y poner medidas ante esto. Si tienes dudas de meterte o no meterte en una relación con alguien, pregúntale cómo han sido sus relaciones. Si todas, por ejemplo, acaban igual quizás esta persona repita un patrón. Prestando atención a estos detalles y sin cegarnos podremos ver o decidir si queremos generar este vínculo”

Ahora bien, si buscas encontrar las respuestas probando con otras personas, quizás no sea lo más adecuado. Así lo explica el experto: “no están en juego tus emociones solamente, también están sobre la mesa los sentimientos de la otra persona, nunca sabes cuál es la situación de la otra persona y qué tal le va a sentar una frase en plan ‘no estoy por ti porque estoy probando con otras personas a ver si descarto’. El amor propio se vería afectado, ¿en qué punto se vería la otra persona? Seguramente se preguntaría ¿qué he sido o que estoy siendo yo para ti? No solo están implicadas tus emociones, sino también las de la otra persona y jugar con ello es delicado. Para saber cómo se sentiría es muy fácil, puedes preguntarte: ¿me gustaría que eso me lo hicieran a mí? Si la respuesta es no, ¿se lo vas a hacer a la otra persona?”

¿Hay que ser valiente y dar el paso? ¿Hay que ir a por todas si sentimos ese amor tan sincero? Cada uno tiene su propia respuesta. Lo que pienso que debemos hacer es ser honestxs. Si estamos sintiendo esta conexión dejemos que siga, no la cortemos por miedo. Si la inseguridad y las dudas son tan grandes, lo mejor es comunicarlo y si tu intuición y todo lo que te rodea te esta diciendo que no sigas adentrándote en eso, escúchate, busca el origen y cuando tenga que ser, será.

CN