‘Dating deja vu’ o por qué siempre acabamos con el mismo perfil de pareja

Lo de tropezar dos veces con la misma piedra es un error humano de toda la vida, ya lo sabemos. La cuestión es que tener consciencia sobre ello no nos ha ayudado de nada porque seguimos haciéndolo igual

Vas a tener una cita. Vuelves a estar en el universo de la soltería después de una lista de fracasos amorosos que, por suerte, ya has superado. Os encontráis para tomar algo y la conversación es interesante, distendida. Poco a poco os sentís más cómodxs y entran las opiniones contrarias porque ya no queréis quedar bien todo el rato. De repente, la intuición se activa y te das cuenta: lo que la persona te cuenta o su forma de actuar te suena. Ya has estado con alguien así, ¿qué ocurre? De pronto te das aún más cuenta: ya sabes cómo va a acabar esta historia. Aunque todo en ti te sugiere que esa persona que estás conociendo se parece mucho a las anteriores, tendrás una segunda cita porque ¿quién sabe?, quizás no sea del todo así. Esto es lo que los expertos llaman el dating deja vu o, en castellano, volver a tropezar con la misma piedra.

A lo largo de nuestra, digamos, vida sentimental, nos encontramos con personas con las que no somos compatibles, no nos pasa solo a nosotrxs, debes saber que es algo que le ocurre a muchas personas. Es más, hay quienes pasan su vida entera junto a alguien que no acaba de convencerles. Este error humano consiste en hacer una y otra vez lo mismo, pensando (o más bien imaginando) que tendremos resultados diferentes. A las personas nos atrae lo que ya conocemos y esto nos hace volver siempre a personas con las que es posible que la historia no acabe bien. Esto no quiere decir que sufrirás o lo pasarás fatal, solo quiere decir que hay que generar algo más de movimiento, tener la mente más abierta y aprender a enfrentarnos a los perfiles desconocidos, al menos si no queremos volver a fracasar en el amor.

Por qué el mismo tipo de persona

La tendencia a enamorarnos una y otra vez del mismo tipo de persona no es un invento ni algo que no está probado. Un estudio de la Universidad de Toronto asegura que es así. La investigación obtuvo estas respuestas después de hablar con más de 300 personas: ya sea para una pareja de una noche como si es una para toda la vida, los problemas se repiten porque las personalidades son casi idénticas. Está claro que nosotrxs no vamos buscando a consciencia a alguien así, de forma natural acabamos con personas que se parecen entre sí muchísimo. Esto también nace de la falsa idea de que una persona está para ‘completarnos’. A falta de amor propio y autoestima, creemos lo de la media naranja es muy verdadero.

Salir de este bucle no es sencillo: no solo nos equivocamos porque acabamos con personas que creemos que nos llenan (como si a nosotrxs nos faltara algo) sino que, es muy posible, que terminemos en relaciones tóxicas donde hay patrones que ya existían en nuestra infancia o adolescencia. Esto no es para que nos martiricemos y pensemos que tenemos la culpa de todo. Esto es solo para que aprendamos a detectar estas actitudes antes de adentrarnos por completo en una relación. La clave para no caer en lo que se denomina dating deja vu es no aferrarnos al mismo perfil de persona: aunque tardes años en encontrar a alguien diferente, intenta salir de ahí y, sobre todo, recordar que en soledad también podemos estar bien. Cuando lo estemos (muy centradxs en nosotrxs mismxs) todo lo demás se andará.