¿Cuántas citas deberías tener con alguien para saber si te gusta o no?

En la primera quedada nos solemos llevar una idea errónea de la persona. Necesitamos unas cuantas más para que nuestro cerebro decida si hay (o no) compatibilidad 

¿Sabes esas veces cuando empiezas una relación con alguien que te encanta? ¿Que os miráis y hay tanta química que sabéis, sin necesidad de palabras, que os gustáis? Bueno, pues en este caso no te está sucediendo. Esta persona que llevas un tiempo conociendo… meh. Te gusta, porque tiene cosas que te gustan (es guapx, inteligente, simpáticx, buena persona, lo que sea), pero, aun así, no te acaba de convencer. Falta esa magia, esa química. Por desgracia, por supuesto, porque es un buen partido y a ti te encantaría que hubierais hecho el click romántico. Pero no. Entonces, viene la eterna pregunta: ¿hasta cuándo debemos intentarlo? ¿Cuándo es un buen momento para tirar la toalla porque esto no funcionará?

Como explica El Confidencial, el periodo de prueba son cuatro citas (y, a poder ser, con “planes diversos y activos”, y “sin alcohol”). Ese es el tiempo en el que determinamos si una persona tiene cabida en nuestra vida o si nunca habrá atracción, solamente simpatía y cariño, unos sentimientos que son deseables cuando es una relación asentada... pero no cuando acaba de empezar, porque es necesaria esa “magia”, ese “amor cegador”. Más que nada que, si en estas primeras cuatro citas de prueba no llegan las “mariposas en el estómago” y empiezas esta relación (sin demasiada pasión) es “mucho más fácil ver defectos” y es más difícil pasarlos por alto porque no amamos profundamente a esa persona, a diferencia de una relación de muchos años. Así que puedes intentarlo más allá de cuatro citas insulsas, pero lo más probable es que esté condenado al fracaso, según esta teoría.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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El artículo también advierte de algunos patrones que podrían alterar esta teoría de las cuatro citas. El primero es el apego: si pasadas cuatro citas “no puedes ser decisivo” y “sigues teniendo dudas”, es muy probable que realmente no sientas nada hacia esa persona. Simplemente has encontrado a alguien a quien le gustas y te hace caso y a ti te gusta esa sensación, no esa persona. Vamos, que te ayuda a llenar el vacío emocional, te da aprobación y te aleja de la soledad, y eso es lo que te gusta, no la persona.

Por otra parte, los expertos mencionados en el artículo advierten que a veces sentimos que las citas son “mediocres” o que “no hay química” porque hemos estado invadidos por el ideal del amor romántico tan Pretty Woman que dice que “cuando encuentres a la persona adecuada, lo sabrás”. Un planteamiento muy tóxico y para nada irreal. Aseguran que una primera cita no define nada y que intentes tener las cuatro citas, incluso después de una primera muy mediocre. Fuérzate a volver a intentarlo, porque “no todo tiene que ser una conexión y una química inmediata cuando conoces a alguien”. Aunque solemos creer que sí, y por eso a veces tiramos la toalla antes de tiempo y luego seguimos repitiendo “ay, qué solx estoy”. Recuerda: cuatro citas para decidir con criterio.