Consejos para sacar el tema de la relación abierta sin suicidar tu relación

Por ejemplo, dejarle claro a tu pareja que la relación abierta no es porque “no es suficiente su amor”, una idea muy extendida 

“Yo te quiero a ti como esposa, y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida”. Esta frase, históricamente epítome del amor romántico cristiano, ha cambiado su significado. Por supuesto seguimos creyendo en la fidelidad: pero para muchos, que el sexo sea única y exclusivamente con tu pareja no se incluye. Al contrario, es una imposición de un sistema que se basa en la monogamia.

Ahora, la fidelidad se basa más en términos como no traicionar, acompañar en las metas, ayudar a crecer, apoyar sus sentimientos, etcétera. Tiene más un componente de fidelidad emocional y romántica que no sexual. ¿Por qué, por acostarse con una persona una noche, se tienen que acabar los años de amor y cariño que habéis construido juntxs? ¿Por qué tienes que verte obligadx a reprimir tus necesidades sexuales más primarias por el simple hecho de querer a alguien?

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Según un estudio de 2014, las personas que se adentraban en relaciones abiertas eran más felices y saludables que las monógamas, que sufrían más represión sexual y emocional. Probablemente muchos de tus conocidxs con relaciones abiertas te lo pueden confirmar. Si se hace bien, puede ser una forma de relacionarse mucho más enriquecedora. Pero ahí está la cosa: ¿cómo se hace bien? Debe hablarse mucho y dejarlo todo muy claro antes de empezar. Si te sientes preparadx para dar este paso el portal digital Mic recoge 4 consejos para sacar la conversación sin cagarla.

1. El timing

El momento siempre es crucial. Obviamente si estáis mal, no puedes sacar el tema: primero solucionad los problemas y una vez estéis consolidadxs y fortalecidxs, adelante, cambiad los fundamentos de la relación. Si no, puede ser terrible. Además, no es una conversación que se tiene y se llega a una conclusión. Es un diálogo constante, analizando pros y contras, dejando reposar sentimientos. Ve poniendo el tema sobre la mesa poco a poco, de forma progresiva. Que cuando habléis no parezca algo que surge de la nada sino que sea como una conversación pendiente.

2. Sé directx

Muchas veces creemos que lo mejor es sacar el tema bromeando o poniendo parches, pero no. Mic lo ejemplifica con esta historia: “una chica bisexual pidió a su novio hacerse un Tinder para buscar una chica y hacer un trío. Ella tenía ganas de explorar su sexualidad más allá de los hombres, pero cuando hicieron un trío, él se pensó que era cosa de una vez y que volvían al estatus monógamo de siempre. Ella, sin embargo, quería abrir su relación”. Es decir, la estrategia fue un fracaso.

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“Utilizar estrategias puede funcionarte, pero es muy probable que no ser directx reduzca la sinceridad de tu mensaje y no parezca que estás convencidx a tener una relación abierta”, explica el artículo. Cuando saques el tema para tener la gran primera conversación, tienes que ser directx y parecer que vas en serio. Porque vas en serio. Que la conversación se base en saber la opinión de tu pareja y no tanto en si tú estás segurx o no, eso debería quedar claro desde el principio: tú lo quieres y vienes a negociar los términos.

La clave está, también, en dejarle claro a tu pareja que la relación abierta no es porque “no es suficiente su amor”, una idea muy extendida. Al contrario, es por ti, por descubrirte más y porque quieres un poco más de independencia y experiencias. Pero tu pareja te llena románticamente: por eso estáis juntxs. Si necesitas ayuda sobre cómo desarrollar este tema y cómo dejarle claro estas ideas, siempre puedes practicar con unx amigx.

3. Ve al terapeuta

Si la conversación no avanza y tu pareja se enroca, podéis ir a terapia de parejas. No os obligará  tomar una decisión, pero sí que hará de árbitro para evitar que os echéis cosas en cara o que los vicios y rencores de cada uno afecten al desarrollo correcto del tema.

4. Respeta sus límites (y los tuyos)

Si tras tratar el asunto a fondo tu pareja se niega, hay un par de cosas que puedes hacer. Por ejemplo, replantear el tema al cabo de unos meses: puede ser una decisión difícil y quizá necesita tiempo para reflexionar.

Si a pesar de todo se sigue negando, quizá tienes que tomar una solución más drástica. Como alerta el psicólogo consultado por Mic, “ignorar tus deseos puede provocar serios problemas a largo plazo. Si no te sientes totalmente satisfecho con tu relación, acabará rompiéndose. Querer no supone ceder e ignorar tus necesidades al completo”.