Todos los beneficios y perjuicios del sexo de reconciliación

El sexo de reconciliación puede ser una buena idea si tenéis muy claro en qué contexto se produce. Si esto no ocurre las consecuencias pueden ser fatales.

El sexo de reconciliación no solo es un mito de las películas o de los libros románticos. A menudo, una pareja se cabrea y se dice todas las cosas a la cara y, una vez ha pasado este momento, acaban en la cama (y muchas veces de forma más salvaje que en un polvo normal). Según lo define el portal especializado La Mente es Maravillosa, el sexo de reconciliación es aquel que se produce tras una discusión. Es muy pasional y se mezclan la intensidad de los sentimientos de enfado con los propios de la relación amorosa.


Por este motivo, muchas parejas consideran que la experiencia del sexo es mejor después de un conflicto, pero es más común observar el sexo de reconciliación en aquellas relaciones más inestables. Otra de las razones por las que algunas parejas ven con buenos ojos tener sexo después de una discusión es por el valor propio del encuentro sexual, que cambia de golpe los sentimientos que predominan y hace reconectar a la pareja y hacer las paces de la mejor manera. Esto crea una sensación de cierre y de haberlo solucionado (muchas veces se trata de problemas que en el fondo son irrelevantes).

Por otro lado, si se trata de un problema grave, es evidente que no se puede solucionar con un polvo, por muy bueno y satisfactorio que sea (¡ojalá fuera tan fácil!). Esto puede provocar que haya parejas que se acostumbren a esta forma de aparcar sus diferencias y que los problemas se cronifiquen.


Tarde o temprano se tendrá que hablar del problema otra vez y se tendrá que volver a pasar por una situación incómoda, y pasar por estos momentos una y otra vez y con la sensación que no sirven para arreglar nada, puede dañar la relación. Usar el sexo para enmascarar sentimientos negativos, como pasa en estos casos, es una dinámica muy poco sana para la pareja.

En definitiva, el llamado sexo de reconciliación puede ser beneficioso o perjudicial según en que contexto se produce. No sirve para arreglar problemas de fondo, pero sí que puede servir para acabar con discusiones totalmente prescindibles, descargando la tensión y consiguiendo una reconexión con tu pareja llena de pasión y de amor.