Si alguien intenta demostrarte todo lo que le mola en la primera cita, huye

Por ejemplo, sesión de cinefórum experimental, pero para cenar, kebab callejero. Una combinación entre alta y baja cultura que puede delatar ciertos rasgos psicológicos

El sitio de LA PRIMERA CITA: así, en mayúsculas, para que quede claro lo importante que es. Seguro que todxs recordamos dónde la tuvimos con la mayoría de nuestros ex. Incluso de rollos. Ese sitio que identificas con esa persona, donde tienes tantos recuerdos que es imposible de separar. Sí: es súper importante decidir dónde tomaréis vuestra primera caña, tapas, comida o merienda. Y no solo porque luego vayáis a recordarla… sino porque dice mucho de ti, y no solo de si eres un poco cutre, alguien más extrovertido, o tu background socioeconómico: también si eres una persona narcisista y tóxica.

Antes de explicar cómo y por qué, un poco de background. Un estudio, titulado Cómo los narcisistas inseguros se convierten en omnívoros culturales, asegura que los snobs, los que “históricamente han mostrado su superioridad moral al participar en la cultura”, ya no solo consumen la cultura más elevada, ahora también la de masas, lo más popular y accesible. Vamos, se ha desdibujado la diferencia entre la alta y la baja cultura, entre un concierto de música clásica en el Liceu de Barcelona o uno de Bad Gyal en Razzmatazz. 

Según las conclusiones del estudio, que las resume El Confidencial, había muchísimos narcisistas que, como no tienen seguridad en sí mismos, consumen ambos tipos de cultura para reforzar su valor intelectual y su capacidad de pertenecer a todos los círculos. Vamos, para estar en todos los meollos, seguir a las élites culturales, pero también adaptarse a lo que gusta en las redes y en los círculos más mundanos. Eso sí, eso no quiere decir que todos los que hacen eso sean narcisistas: será que nos flipa un concierto de Tame Impala pero luego nos tragamos La Isla de las Tentaciones. Lo que sí que quiere decir es que muchos narcisistas consumen ambos tipos de cultura porque, por falta de seguridad, y para encajar en todos sitios, necesitan poder comentar todo tipo la producción cultural. 

¿Cómo aplicar esta chapa a tu vida diaria? Porque, conociendo este tipo de perfil, podemos evitarlos. Y con "perfil", no nos referimos a la gente capaz de disfrutar de la alta y baja cultura a la vez, sino esos que tienen la necesidad de demostrarlo en la primera cita haciéndote partícipe de que encajan en todos los estratos de la pirámide cultural y que los disfrutan todos por igual. Por ejemplo, llevándote a una sesión de cinefórum experimental, pero para cenar, kebab callejero. O una exposición súper pedante sobre micropoesía, pero luego una porción de pizza para llevar. O un poetry slam y luego unas latas de cerveza en la calle. Se entiende la idea. Una persona que le da más importancia a presumir de que tiene inquietudes culturales muy versátiles que a conocerte. Esos que, cueste lo que cueste, te enseñarán lo geniales y superiores que son, aunque una primera cita no sea el momento para hacerlo. 

Y, uf, sí, dan palo, y probablemente, según este estudio, sean unas narcisistas a las que mejor dedicarles un block. Eso sí, añaden un disclaimer: si escogen este tipo de primera cita pero parece una persona amable, generosa y entregada, quizá no hay problema. Quizá no es un narcisista, solo un poco pretenciosa. Este método de detección de narcisistas sirve, sobre todo, para ayudarte a decidir si ya tenías unas cuantas alertas rojas y empezabas a sospechar que esa persona era un poco tóxica, egocéntrica y pedante. Con suerte, el detallito de cómo es su propuesta de primera cita será la última gota que colme el vaso.