4 gestos bonitos que en realidad son manipulaciones

Esa persona amable, amigable y buena que se comporta súper bien contigo quizás oculte dentro un ser despreciable y busque que hagas lo que le interesa

Eres de esas personas que piensa bien de todo el mundo. Te parece que, sin pruebas, nadie debería tener mala intención. La realidad puede ser diferente y, tras ese rostro amable y amigable que hay de primeras cuando conoces a alguien, puede haber oculta una oscuridad que utiliza esos dones de buena gente para manipularte. Pero ojo, las personas manipuladoras a menudo olvidan que están manipulando, puede haber sido un comportamiento que se arraigó en la infancia, cuando se dieron cuenta de que comportándose de cierta manera podrían conseguir lo que desearan. El tiempo ha hecho que estas actitudes se instalen en su forma de actuar y que las repitan una y otra vez. Desde Medium, hablan de cuatro bonitos gestos que se usan para la manipulación.

Cuidado con los regalos

Para ponerte en situación imagínate lo siguiente: te regalan algo súper guay y súper caro. Te lo regala tu pareja. Tú no habías pedido nada pero es un regalazo. Resulta que, con el paso de los días, te das cuenta que no te hace realmente falta y, en su lugar, utilizas lo que ya tenías antes. Esto se convierte en motivo de conflicto. Tu pareja no hace sino remarcar eso con comentarios como: “qué pena que no estés usando lo que te regalé”. Frases del tipo pasivo-agresivo. Lo que sucede aquí es lo que se llamaría abismo en la reciprocidad. Las personas nos nutrimos del dar y recibir a cambio y los regalos pueden ser (y son) una herramienta muy común de manipulación. Si regalas algo tienes que saber que puede no gustar o que puede no usarse y eso no indica nada.

Efecto Ben Franklin

Este efecto es bastante conocido. Quienes manipulan de forma constante lo utilizan y también es usado con un buen sentido. Es una de las formas más conocidas de gustarle a alguien. Este efecto tiene como base el pedir favores. Ben Franklin tenía un rival que lo único que hacía era hablar mal de él. Un día, Franklin le pidió un libro a modo de favor y, después de leerlo, se lo devolvió con una bonita nota de agradecimiento. Ese fue el momento en el que su rivalidad acabó, es más, se hicieron amigos. Pedir un favor es una transmisión de confianza, la persona se siente elegida, cree que te cae bien. Para utilizar esto a modo de manipulación hay que ser bastante retorcidx, pero este mundo está lleno de personas malas. Ten cuidado con ello, algunas personas lo usan para llevarte a su terreno y nada más.

El gaslighting

Es una de las formas más comunes de manipulación y de las pocas que tienen una explicación. Su origen está muy atrás: una pareja convive en un mismo espacio, ella se marcha de viaje y, durante su ausencia, él se dedica a cambiar todo de lugar. Al regresar ella ve que todo está cambiado y él insiste en que ahí no ha ocurrido nada. Este método casi siempre se utiliza con una sonrisa en la cara e ironía, la persona te dirá cosas como: “¡qué dices! Es cosa de tu imaginación, todo está bien”, como si realmente no ocurriera nada. Si la persona es hábil manipulando a lxs demás llegarás a cuestionarte la realidad y aquí es donde empezarás a no sentirte bien.

El pan rallado

Una persona muestra mucho interés en ti. Tú fluyes y te dejas llevar por lo que sientes: cuando empiezas a dar más pasos en la vía que estáis construyendo, la persona huye. Se denomina pan rallado porque son como migas que va dejando la gente para que vayas por el camino que ellxs desean. Te dan todas las señales para que te mantengas comprometidx, coquetean contigo, te mandan mensajes, le dan like a tus publicaciones…Van y vienen y tú estás en el vaivén de sus cambios. Parece que no ocurre nada malo pero al final te dejan en la eterna espera y, a la vez, en ninguna parte.