La triada oscura de la personalidad decide sobre tu vida

Son perfiles altamente peligrosos: no dudan en manipular, mentir o hacer cualquier cosa para alcanzar sus objetivos. Y lo más preocupante de todo: están entre nosotros

En psicología, se llama triada oscura de la personalidad a un conjunto de rasgos y características que definen comportamientos egocéntricos, adversos y negativos y que generan un gran malestar e incluso cierto temor a su alrededor. Se trata de los rasgos más malévolos del ser humano: el narcisismo, el maquiavelismo y la psicopatía. Y no, no estamos hablando de personajes de ciencia-ficción como los Sith de Star Wars, sino de la parte más oscura de la personalidad humana que está presente en ciertas personas de nuestro entorno. De hecho, una investigación llevada a cabo por la Universidad de Bond (Australia) afirma que hay un gran porcentaje de jefes de empresas que presentan rasgos psicopáticos… Un panorama algo desolador.

Lo espeluznante es que en el polo más extremo de estas características se encuentran los criminales, asesinos en serie y personas que tienen muy afectada su salud mental, pero también pueden presentar rasgos de la triada oscura de la personalidad aquellos que no cumplen los criterios y condiciones para un diagnóstico psiquiátrico y que conviven con nosotros. Por lo tanto, existe la posibilidad de que entre tus amigos, familiares o conocidos alguien presente rasgos y comportamientos de esta triada. Eso sí, a muchos no es tan fácil identificarlos en un principio, ya que muestran sus verdaderas intenciones. Por ello, a continuación explicamos las principales características de este tipo de perfiles. ¡Allá vamos!

Narcisismo

Grandes encantadores de serpientes. Muy queridos al principio, pero muy peligrosos según vaya pasando el tiempo, ya que en un principio se muestran agradables y atractivos, pero poco a poco su egoísmo sale a escena. Lo que esconden tras su disfraz son unas ganas irrefrenables de ser admirados y tener más poder, de ser el centro de cualquier universo para engrandecer su ego.

Además, los narcicistas son unos grandes cautivadores y tienen una gran capacidad de convicción, pero no podemos olvidar que ese encanto tiene trampa porque es un fin para conseguir lo que quieren. Tampoco tienen interés por los demás, aunque a veces esta tendencia se camufle bajo su teatralidad. Eso sí, tienen un talón de Aquiles: una autoestima muy pobre que implica inestabilidad y vulnerabilidad interna. Pues si no se sienten deseados, admirados y adorados, todo se tambalea. Por ello, suelen relacionarse con personas que consideran inferiores.

Maquiavelismo

El fin justifica a los medios es la frase que define a las personas con rasgos maquiavélicos (y esto implica que no importen las consecuencias). Aunque tienen en común con los narcisistas el egoísmo y la utilización de los demás, suelen ser mucho más fríos, con bajo compromiso ideológico y falta de preocupación por los demás y de hecho tampoco se preocupan por aparentar, cautivar ni seducir. Se muestran tal y como son: calculadores, fríos y destructores de conexiones emocionales. Además, suelen focalizarse en las emociones de las personas que pretenden manipular para anticiparse y poder conseguir su propósito. No obstante, según el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, las personas con este tipo de perfil suelen poseer una capacidad mínima para sintonizar de forma empática con los demás. Por otro lado, refiriéndose a ellos, mencionó “aunque su cabeza sepa lo que hay que hacer, su corazón sigue sin tener la menor idea”.

Psicopatía

El tercer perfil de la triada oscura es la famosa psicopatía, tan mal recreada en el cine y las novelas de terror y suspense en la mayoría de las ocasiones y tan rodeada de mitos y estereotipos. De hecho, cuando hablamos de psicopatía es muy común acordarse de Hannibal Lecter, o de Ted Bundy, ahora que han sacado películas y series sobre su historia, pero ¿sabías que según el psicólogo Joseph Newman aproximadamente un 1% de la población puede describirse como psicópata? Por lo que no todos los psicópatas son asesinos en serie o criminales, de hecho es muy probable que cada uno de nosotros conozcamos a alguno.

Así, según el psicólogo experto en psicopatía Robert Hare, los rasgos más representativos de los psicópatas son los siguientes:

  • Mente simple y superficial camuflada bajo una gran capacidad de interpretación.

  • Personalidad egocéntrica y visión narcisista de la vida.

  • Falta de remordimientos y de culpa. Quizás en alguna ocasión parezca que sí tengan cierto resentimiento, pero suele ser una estrategia más de su repertorio conductual, ya que sus acciones confirman todo lo contrario.

  • Pobreza emocional y escasa o nula capacidad empática. Sobre esto último existe cierta discusión a día de hoy a nivel general, ya que hay estudios que afirman que las personalidades de la triada oscura sí pueden tener empatía, pero que tienen baja disposición para hacerlo. Lo que nos lleva a deducir que ser una persona empática no implica no ser psicópata. 

  • Habilidades para manipular y mentir.

  • Impulsividad para satisfacer sus motivaciones principales y bajo control cuando se sienten atacados o amenazados.

Aunque de manera oficial la triada oscura está compuesta por el narcisismo, el maquiavelismo y la psicopatía. Un equipo de psicólogos de la Universidad de Western Ontario (Canadá) realizó un estudio a partir del cual proponen al sadismo como el cuarto componente de la maldad humana, ya que lo consideran una tendencia en la que se disfruta generando sufrimiento a los demás a través de comportamientos crueles, degradantes o agresivos.

¿Se hablará entonces de tetrada oscura? Todavía queda para averiguarlo, lo que sí es cierto es que el lado oscuro no es algo ficticio, sino que también está presente en la vida real. La triada oscura de la personalidad es un ejemplo. Un tema tan interesante como inquietante, pero ante el que debemos protegernos porque puede conllevar graves consecuencias en nuestra vida y en nuestras relaciones.