El trastorno psicológico que explica por qué te genera tanta ansiedad salir de fiesta

Se trata de un trastorno de ansiedad que se presenta con intensidades muy distintas y variadas, saber detectarlo es esencial para quien lo sufre y para las personas del entorno

En la actualidad, con el ritmo de la rutina, la enorme cantidad de información, imágenes que van y vienen, que suben y bajan con el scroll de tus dedos, con todo ese caos que continuamente nos rodea, es casi imposible no sufrir algún tipo de estrés o ansiedad. Es tan usual sentir esta presión diaria que se ha convertido en casi una costumbre nombrar alguna de estas dos palabras en un contexto nervioso, cuando, en realidad, es posible que abarquen síntomas y resultados más fuertes que nos pueden atacar físicamente y, sobre todo, emocionalmente. La fobia social es un trastorno de ansiedad mucho más común de lo que creemos. La intensidad en la que se presenta en cada persona puede variar. De hecho, hay quienes la sufren y pueden disimular que no les ocurre nada frente a otras personas que no pueden siquiera salir de casa.

La fobia social está representada por un miedo —irracional e intenso— que sienten algunas personas cuando se encuentran en una contexto social, es decir, rodeadxs de personas, por ejemplo, en algún evento o quedada. Cuanto mayor sea el grupo de personas, mayor será la inestabilidad emocional. Si el grado de desconocimiento del grupo es mayor y si quien lo sufre debe interactuar con él, mayor será la ansiedad y el miedo. Es importante marcar una diferencia entre fobia social y timidez porque, evidentemente, no son lo mismo aunque pueda parecerlo. La diferencia está en la intensidad de angustia y en que quien siente fobia social no sabe de dónde proviene, no existe detonante lógico. Estas son algunas maneras de ayudar si conoces a alguien que la sufra.

1. La terapia, en compañía

Quien sufre fobia social no puede, de primera mano, superarlo en soledad. Es por ello que, en la mayoría de los casos, se hace necesario encontrar de dónde nace este miedo irracional a través de una terapia. La mejor manera de asistir a visitar a un psicólogo es yendo acompañadx, ya que una persona de confianza cerca dará seguridad y hará más sencillo el encuentro. Aún así cada persona es diferente y es necesario llegar a un acuerdo para cualquiera de los pasos.

2. Filtro de pensamiento

Un paso para también ayudar es favorecer que la persona adopte o asocie otros pensamientos a lo que significa la interacción con lxs demás. La fobia social va adherida a un pensamiento de caos: la persona que la sufre se imagina que todo va a salir mal si se comunica con otras persona. Es necesario intentar mostrar que un contacto con lxs demás puede ser gratificante.

3. Extiende la mano

Como decíamos en el primer punto la compañía (siempre y cuando la persona lo desee) es una de las mejores maneras de ayudar. Es bueno crear situaciones en las que se pueda relacionar con personas que sean más o menos conocidas para que la persona se sienta más cómoda a la hora de interactuar con ellxs. También enfrentarse al miedo puede tener buenos resultados si se hace de manera controlada. A veces es mejor que quien sufre fobia social esté en eventos viendo cómo lxs demás interactúan sin participar. Poco a poco.

4. Metas

Cualquier superación, tanto de un miedo como de una fobia, es un proceso progresivo. Una buena manera de ir abandonando esta ansiedad es poniéndose metas: la primera puede ser iniciar una conversación diaria durante una semana, tomar esa iniciativa. Quizás, poco a poco, esta rutina se vaya normalizando. Cada una de las iniciativas deben coordinarse y acordarse, también, con la persona que lleve la terapia. Lo más importante de todo es que no hay prisa para superar esta fobia. No es positivo acelerar la progresión ya que puede causar mayor agobio y más ansiedad.