Este test de 10 preguntas te ayuda a saber si te has vuelto adicto a ti mismo

A veces no es posible estar completamente segurx de hasta qué punto tus actos están siendo dirigidos por esa parte de ti protagonista, aprende a detectarla para alcanzar un equilibrio

Hay, generalmente, dos categorías principales de adicción. Adicción química y adicción conductual. La primera hace referencia a sustancias como las drogas, mientras que la segunda se refiere, por ejemplo, a otros medios como los teléfonos móviles o las redes sociales. Pero, parece ser —así lo afirman desde Psychology Today—  que una nueva teoría explicaría la existencia de una tercera adicción. La adicción ontológica, la cual corresponde a la adicción a nuestra perspectiva sobre quiénes creemos que somos y cómo pensamos que existimos. Esta teoría refleja un nuevo modelo metafísico del funcionamiento humano y la salud mental

Business Insider

Esta nueva teoría se ha ido formalizando a través de estudios que demuestran que, por ejemplo, las técnicas de meditación destinadas al tratamiento introspectivo puede aumentar los niveles de bienestar y sabiduría más que la atención plena. Otros ejemplos demuestran que los modelos psicológicos relacionados con funcionamiento humano implican que el yo existe como una entidad discreta e independiente.

A partir de aquí la adicción ontológica se define como "la falta de voluntad de renunciar a una creencia errónea y profundamente arraigada en un yo", es decir, que construimos un sentido sobre nosotrxs mismxs hasta el punto de que nos relacionamos con nuestra propia persona como si fuéramos la pieza central en un mundo en el que todas las demás formas de vida, objetos y conceptos se consideran separados y periféricos. Esto sucede de forma natural, inconscientemente. Y es así como se reafirma la creencia en la identidad y esto conduce a recompensas como seguridad e independencia.. Las personas con adicción ontológica eventualmente se vuelven adictas a este sistema de recompensas de tal manera que se requiere un nivel cada vez mayor de inmersión en la individualidad para mantener su creencia.

Ahora bien, es necesario resaltar que este tipo de adicción a nosotrxs mismxs es diferente a lo que se entiende como narcisismo debido a que el ego puede adoptar muchas formas. Lo ideal es que puedes saber si lo tuyo es adicción ontológica o narcisismo y, a partir de ahí, trabajarlo.  Desde Psychology Today plantean un cuestionario de 10 preguntas para saber hasta qué punto tu ego gobierna tus pensamientos, decisiones o elecciones.

En primer lugar necesitarás papel y bolígrafo. Después responde a cada pregunta con: nunca (1 punto), rara vez (2 puntos), a veces (3 puntos), bastante a menudo (4 puntos) o siempre (5 puntos). Aquí van las preguntas.

Con qué frecuencia durante el último año:

1. ¿Pensaste que podrías aumentar tu nivel de economía o estatus?

2. ¿Sentías que tenías razón y que otros estaban equivocados?

3. ¿Te has ofendido por algo que te han dicho de ti mismx?

4. ¿Te has sentido superior o inferior a alguien más?

5. ¿No has podido dejar de lado una situación después de recibir un consejo?

6. ¿Has pensado en qué piensan de ti los demás?

7. ¿Sentiste arrepentimiento después de hacer algo agradable para otra persona?

8. ¿Has puesto tus propios intereses antes que los de los demás?

9. ¿Sentiste que necesitabas ocuparte más de ti para evitar estar solo?

10. ¿Te has cansado o te has sentido mal por mantener las apariencias?

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Las puntuaciones más altas indican mayores niveles de ego y una puntuación de cuatro o más en al menos seis de las diez preguntas podría ser indicativo de adicción ontológica. Esto quiere decir que tu ego, o ese bienestar que te causa dedicar excesiva atención a ti mismx, está guiando tu vida y no te permite vivir el presente o estar atentx a lo 'que pueda pasar'. No dejas fluir tu día a día y necesitas que cada cosa esté más o menos planificada según lo que sea mejor para ti. Presta atención a tu comportamiento e intenta, poco a poco, alejarte de estos límites.