Estos son los síntomas del jet lag social: un desfase de horarios bastante común

Es el desfase entre tus horarios de entresemana y de fin de semana. Y no te hace ningún bien

Tienes dos horarios. Uno para los días laborales: te levantas a las siete y media de la mañana para desperezarte, ducharte, desayunar y pillar el autobús o el metro hasta el trabajo y te acuestas alrededor de las 12. Y otro para los fines de semana: te levantas al mediodía, o incluso a la hora de almorzar, y te acuestas de madrugada. A veces porque sales. Otras porque te quedas enganchado a alguna serie. En cualquier caso, no hay coherencia horaria en tu semana. Tienes un desfase total. Uno que lxs especialistas denominan jet lag social.

"Desde el lunes el cansancio se acumula y nuestra deuda de sueño también. Cuando llega el fin de semana, aprovechamos para compensar durmiendo lo que el cuerpo nos pide. Sin horarios que nos restrinjan, tendemos a levantarnos más tarde. Pues bien, cuando el centro del sueño de los días de trabajo difiere en más de dos horas del centro del sueño de los días libres, hablamos de jet lag social", cuentan en The Conversation la cronobióloga María de los Ángeles Rol de Lama y la investigadora postdoctoral Bonmatí Carrión. 

Así te afecta

Una condición para nada intrascendente. Según estas mismas especialistas, ambas de la Universidad de Murcia, este patrón irregular de sueño se asocia con un peor rendimiento académico y con un mayor riesgo de padecer alteraciones metabólicas como la diabetes tipo 2 o la obesidad. Además, y del mismo modo que el tradicional jet lag provocado por el cambio veloz de huso horario, este también puede provocar que te sientas fatigadx, confusx y con dificultades para concentrarte. Quizás ni lo percibas porque llevas toda la vida así.

Lo sufren la mitad de lxs estudiantes

Al fin y al cabo, es lo más probable estadísticamente. Como dicen las autoras del artículo, "se estima que este trastorno lo sufren al menos un 50% de los estudiantes". Y si reducimos el desfase horario de dos horas a una hora, "la proporción de afectados ascendería al 70%". Y lo peor de todo es que no es un mal exclusivo de los universitarios: las redes sociales, Netflix, Prime Video, Disney+ y demás entretenimiento digitales provocan que los fines de semana, cuando puedes, te saltes la hora de dormir y te desajustes por completo.

En cualquier caso, las estimaciones de Rol de Lama y Carrión son bastante amables. ¿Un desfase de solo dos horas en la hora de despertarte entre el martes y el sábado? ¿A quién quieres engañar? A veces son tres, cuatro, cinco y hasta seis. Los efectos podrían ser peores en tu caso. Lo único que puedes hacer es aplicar el estoicismo: ahora que eres consciente de lo que el jet lag social hace a tu cuerpo y mente, quizá encuentres la motivación para portarte bien y respetar tus horarios toda la semana. Es tu responsabilidad.