Cómo silenciar la voz interior que te dice que no eres capaz

Todxs hemos escuchado en algún momento ese rumor interno que nos susurra, a veces, cosas buenas y alentadoras pero, otras veces, es crítico y muy duro

A todxs nos persigue algún tipo de miedo o inseguridad. A veces somos capaces de detectarlos, conocer su origen e incluso trabajar para acabar con ellos. Otras veces solo se reproducen en forma de leve voz que viene desde adentro y que no sabemos por qué ni cómo apagarlas. Esa vocecita puede ser buena o mala, puede decirte que eres capaz, puede alentarte, puede motivarte pero también puede ser bastante estricta y crítica. La cuestión que ahora nos importa es cuando esa voz se transforma en obstáculo, cuando somos nosotrxs mismxs los que funcionamos como propia barrera. Es normal que esto ocurra justamente porque todxs tenemos carencias pero, aunque esto sea así, debemos saber que existen fórmulas para poder apagar esa voz y, es más, para transformarla en algo positivo.

“Muchos de nosotros podemos ver la autocompasión como algo similar a la atención plena o la gratitud: un objetivo valioso que es difícil de convertir en una práctica habitual” explican desde The Guardian. Esta explicación hace referencia a que es posible cambiar ese monólogo interior gracias a la compasión por nosotrxs mismxs. Esto no solo tiene un beneficio para la salud emocional propia sino también para el resto de personas que nos rodean. La compasión es más fácil de sentir cuando es hacia otras personas: nuestra actitud se torna amable, más calmada, es una forma de expresar empatía. La empatía está entendida como algo que solo nos ayuda de cara al resto de personas pero también nos puede beneficiar a nosotrxs mismxs.

La cara menos preciada de la autocompasión es cuando se convierte en una especie de obsesión o se realiza de forma constante. Empezamos a sentir pena por nosotrxs mismxs y salir de ahí no es sencillo. Para esta compasión se debe encontrar un equilibrio porque, con los meses de incertidumbre que estamos viviendo, es necesario que el tono de esa voz interior se vuelva amable y alentador. Como explican desde la misma web “la compasión se entiende mejor si pensamos que se trata de mirar el sufrimiento, ya sea en uno mismo o en los demás, y tomar medidas para aliviarlo. En lugar de encontrar formas fugaces de sentirse mejor, la autocompasión es una disposición a comprometerse con el dolor desde su origen. El objetivo es poder tratarte a ti mismo como lo haría un médico, es decir tomando las medidas necesarias para aliviarlo”.

Es importante saber que el diálogo interno negativo no está evidenciando que hay algo que ocurre que está mal y que necesita ser arreglado, se trata de un comportamiento que compartimos todas las personas. Esto puede venir de el simple hecho de compararse con lxs demás o de ver a tu alrededor modelos de persona que consideras que están por encima. Solo estas distinciones pueden hacer que esa voz se active.

Poco a poco hemos aprendido a calmar las emociones desagradables pero no podemos hacer que desaparezcan o que no existan. Cuando esa voz nos atrape debemos ser conscientes, escuchar qué nos ocurre, determinar de qué emoción se trata (ira, rabia, tristeza, vergüenza…), detectar a su vez cuál es el tono que tienen esas palabras e intentar encontrar cuál es el verdadero origen. Desarrollar la autocompasión es también desarrollar la percepción objetiva, para que podamos ser capaces de vernos a nosotrxs mismxs desde fuera y no desde adentro. Una forma de hacerlo es saber que hay un parte de nosotrxs que está atacando a otra parte de nosotrxs que está sintiéndose herida y molesta. Solamente sabiendo eso podrías ser capaz de, al menos, cambiar el tono de voz hacia uno más cálido. Debes saber que eres la única persona que tiene control sobre esos susurros internos.