Lo que para ti es sentido común, no lo es para otra persona

Cuando actúas en favor de esa intuición compartida, piensa si realmente todo el mundo estaría de acuerdo con lo que haces

"Un poco de sentido común, por favor". ¿A qué se refiere esta frase tan manida? ¿Qué es el sentido común? Si buscas su significado verás que hace referencia a un conjunto de conocimientos y creencias compartidos por una comunidad y que se entiende que son válidos, prudentes y lógicos. Últimamente además, y como es obvio dentro de una crisis sanitaria de las características de la pandemia del coronavirus, hemos oído la frase hasta la saciedad. Pero no es tan sencillo. Psychology Today explica que este famoso sentido común no solo es difícil de describir, sino que mucho peor, puede llevar a confusiones.

Los expertos hacen un paralelismo con el término 'moderación' y su problemática. Es sencillo, fíjate en el ejemplo: ¿comí chocolate con moderación ayer? Bueno, más o menos, tampoco me comí toda la tableta, aunque sí más de la mitad. Entonces, ¿dónde está la línea que separa lo que es moderado y lo que no? Es aquí donde aparece el primer problema: ¿qué cantidad de chocolate se considera moderada? Si aprendo lo que, para mí, es moderado, ¿debo comer moderadamente? ¿qué hago si hay un día en el que me apetece más? ¿No es comer un placer? ¿Debo limitarlo? Como vemos hay muchas líneas abiertas, lo cual indica que en cuanto al término moderación hay ambigüedades. 

El segundo problema con la moderación es que significa algo diferente para cada persona. Lo que para unx puede ser moderado, para otrx puede no serlo. A partir de esa mirada propia se puede juzgar, opinar y actuar. El sentido común tiene los mismos dos problemas que la moderación. 

En primer lugar, el sentido común es ambiguo. No existen unas pautas claras sobre cómo comportarse o qué hacer. No existe un manual que lo explique, el sentido común podría estar demasiado abierto a la interpretación y esto hará que sea difícil de aplicar. Si lo piensas fríamente u objetivamente hay una serie de cosas que podrían estar claras. Por ejemplo: tener sentido común dentro del confinamiento sería seguir las normas para que la pandemia pueda pasar cuanto antes. Pero como sabemos, hay gente que se ha saltado estas leyes alegando lo que consideran "sentido común". Y a unos les parecía lógico saltarse el distanciamiento social para ver a sus parejas y no a sus abuelos.

Bajo esta premisa  es donde entra su segundo problema: el sentido común no es para nada común. Es más, es probable que nadie esté de acuerdo sobre qué es el sentido común. A veces, estas diferencias serán razonables: lo que tiene sentido común en una ciudad grande no es lo mismo que lo que tiene sentido común en una ciudad pequeña. Pero otras veces, estas diferencias pueden ser problemáticas, especialmente porque las personas pueden estar sesgadas por lo que quieren hacer, por su deseo. Mientras más personas quieran hacer algo, más van a pensar que encaja en la categoría de sentido común. Es complicado estar de acuerdo sobre lo que es correcto cuando está influenciado por nuestras creencias.

La única realidad es que no todxs recibimos unas pautas claras sobre cómo debemos comportarnos. Es posible, sobre todo en esta situación, que algunos políticos, amigxs o familiares exijan simplemente 'usar el sentido común'. Pero quizás no sea del todo prudente para la salud pública confiar en una frase que significa demasiadas cosas para demasiadas personas. Hay que pisar cuidadosamente este terreno.

CN