La sencilla técnica para conseguir que tu gato te quiera un poquito más

Esta técnica de comunicación positiva con tu gato te ayudar a reforzar vuestra relación

En los seres humanos, los guiños pueden ser una manifestación suprema de confianza y atractivo o un fail de proporciones considerables. Al fin y al cabo, reconozcámoslo, no todo el mundo sabe guiñar en condiciones. Pero con los gatos la historia es muy diferente. Les resulta tan natural que cualquier guiñito que te lancen te va a conquistar el corazón. ¿Pero lo hacen por eso? ¿O simplemente porque sí? Una investigación elaborada por científicxs de la Universidad de Brighton acaba de confirmar que efectivamente envían un mensaje positivo al destinatario del guiño. Ah, y que deberías devolverle el guiño para que te quiera más.

Lo descubrieron mediante un experimento realizado con 18 gatos diferentes y sus respectivos dueñxs. En el mismo, los participantes humanos debían guiñar uno de sus ojos a sus gatos durante medio segundo, mientras las respuestas de los gatos eran codificadas mediante un sistema conocido como CatFAC que, según indica la profesora de psicología de la Universidad Estatal de California, Karen Wu, está "diseñado para medir objetivamente las acciones faciales en función de sus movimientos musculares subyacentes". Y la respuesta generalizada de los gatos fue parpadear mucho más lentamente. Una señal de mayor confort y positividad.

Pero lxs investigadorxs no se quedaron ahí. Está claro que existe un vínculo muy importante entre lxs cuidadorxs de los gatos y estos, por mucho que el prejuicio generalizado hable de los gatos como máquinas sin sentimiento ninguno. Esta conexión de las miradas y los guiños tiene sentido. Sin embargo, con los extraños bien podría ser muy diferente. ¿O no? Un segundo experimento determinó que "los gatos eran más propensos a guiñar a los extraños que los miraban en comparación con los extraños que no mostraban expresión". O dicho de otra manera: si quieres ganarte el amor de un gato desconocido, míralo y guiñale sin miedo.

Porque no solo te mirará más y te guiñará con dulzura, sino que también será mucho más propenso a acercarse a ti, tal y como señala esta especialista en psicología interpersonal. Y eso está genial cuando quieres ganarte a un animal tan receloso e imprevisible en ocasiones. Aunque tampoco te confundas: los científicos confirman que los guiños y parpadeos de los gatos indican algún tipo de comunicación positiva, pero no tiene por qué ser amor. En palabras de la propia Wu, "no sabemos las emociones exactas asociadas con sus parpadeos" y se necesita mucha más investigación al respecto. Es complicado meterse en sus cabecitas.

"Mientras que los laicos afirman que los parpadeos de los gatitos muestran amor y confianza, Humphrey y su equipo, autores de la investigación, postulan que los parpadeos pueden tener un origen más práctico, específicamente, que pueden servir como una forma de interrumpir una mirada amenazante para ellos". En cualquier caso se trata de una señal amistosa. La próxima vez que estés cerca de un gato, mires en su dirección, le descubras mirándote y te lance un inesperado guiño, no pierdas la oportunidad de hacer un nuevo amigx y suéltaselo. No le hagas el feo de dejarle colgado, dale un poquito de amor y comprensión visual.